
Martes 27 de noviembre de 2007
Habitantes de la comuna de Quilicura repudiaron la eventual instalación de una nueva planta de transferencia de residuos, realizando una protesta en el frontis del edificio de la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama).
La iniciativa fue encabezada por la alcaldesa de Quilicura, Carmen Romo (DC), y vecinos del condominio Parque Central, quienes plantearon al organismo que se construirá a 800 metros de sus casas una segunda planta de transferencia de basura, en calle Los Cóndores.
La comuna ya tiene una planta de transferencia, también una de aguas servidas y un antiguo relleno sanitario en los cerros de Renca, que aunque está cerrado sigue siendo un factor de perturbación ambiental. Sin embargo, la empresa Gestión Ecológica de Residuos Sociedad Anónima (Gersa) presentó una apelación a la secretaría ejecutiva de la Conama, a través de un conjunto de abogados, encabezados por el presidente del directorio Metro, Clemente Pérez.
Pérez revirtió el rechazo a la instalación de la planta de transferencia de basuras, mientras que la dirección Ejecutiva de la Conama dijo que el proyecto cumple con los requisitos para la instalación.
La Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) rechazó la instalación hace un año, en forma unánime, por 16 votos contra cero. Ante esto, Romo reclamó que "la Corema votó en contra, sin embargo hace algunos meses la misma Conama le dio el visto bueno para que la planta fuera otra vez a Quilicura. ¿Dónde está la coherencia del Gobierno?", enfatizó.
"Si la Corema aprueba este proyecto estaría castigando a una comuna que ya tiene bastantes problemas ambientales", aseveró la jefa comunal.
"No queremos más basura, es una injusticia. Quilicura estaría recibiendo el 80% de toda la basura de la Región Metropolitana", recalcó Carmen Romo.