
Martes 27 de noviembre de 2007
Por tercera noche consecutiva, grupos de jóvenes incendiaron vehículos en barrios de la periferia de París, pero los disturbios eran menos intensos que en las dos noches anteriores, indicaron en la Prefectura de Val d'Oise, al norte de París.
En las primeras horas de la noche "algunos" vehículos habían sido incendiados y hubo siete arrestos en Villiers-le-Bel y localidades colindantes del departamento de Val d'Oise, agregaron las fuentes a la agencia EFE.
El dispositivo de seguridad ha sido reforzado "de forma importante", precisaron, sin revelar el número de efectivos antidisturbios desplegados.
Durante una visita hoy a Villiers-le-Bel, donde comenzaron los disturbios el domingo tras la muerte de dos adolescentes que circulaban sin casco en moto y colisionaron con un coche de patrulla de la policía, el primer ministro francés, François Fillon, había anunciado el reforzamiento de la seguridad. De hecho, un estado mayor de crisis, dirigido por un alto cargo policial, ha sido instalado en la localidad.
Mañana, a su regreso de un viaje oficial a China, el Presidente, Nicolas Sarkozy, ha programado una reunión sobre la seguridad, con la participación de Fillon y las titulares de Interior y Justicia, entre otros.
En los disturbios de anoche en Villiers-le-Bel y localidades vecinas 82 policías resultaron heridos. El uso de armas de fuego por los jóvenes en los enfrentamientos con las fuerzas del orden ha sembrado la alarma entre las autoridades y la policía.
Varios sindicatos de policía advirtieron de que, por ello, la situación era "peor" que en la ola de violencias que asoló cientos de barrios conflictivos de la periferia de París y otras ciudades de Francia durante tres semanas en el otoño de 2005 y que llevó al Gobierno a decretar el estado de emergencia.