
Domingo 2 de diciembre de 2007
Cuatro son los ministros de la Corte Suprema que deberán acogerse a jubilación y dejar sus cargos en los próximos meses, lo que ha desatado las especulaciones respecto a quiénes podrían ser sus reemplazantes. Y no es para menos, porque, entre otros, dejan el máximo tribunal el actual presidente, Enrique Tapia, y el presidente de la crucial Sala Penal, Alberto Chaigneau.
Con el consabido balance entre ministros pro concertacionistas y pro derecha, los nombres ya afloran. Tras varias quinas donde ha sido desestimado, esta vez habría consenso en permitir el arribo del ministro Alfredo Pfeiffer, identificado con la derecha y que cuenta con el patrocinio del senador RN Alberto Espina. Además, para mantener su histórica pero cada vez más decaída presencia, los radicales y masones levantan el nombre de Juan Escobar, que también ha obtenido votos en quinas anteriores.
La sorpresa, el 2008, estaría en la irrupción de otra mujer en la Suprema: la ministra Dobra Lusic, quien es de la simpatía de socialistas y pepedeístas. Su nombre es clave porque reemplazaría a Chaigneau en la Sala Penal, esencial para los casos de derechos humanos. En dos quinas anteriores, la jueza también obtuvo algunas preferencias.
Por último, el juez Enrique Álvarez Giralt, actual ministro de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, cuenta con varios votos para ocupar el cupo de Marcos Libedinsky.