
Miércoles 5 de diciembre de 2007
Las críticas del presidente de la Confederación de la producción y el Comercio (CPC), Alfredo Ovalle, también fueron respondidas por los timoneles de los partidos de la Concertación, quienes coincidieron en que el dirigente se excedió en sus dichos.
La presidenta de la Democracia Cristiana (DC), senadora Soledad Alvear, manifestó que "sinceramente no me gustó, en el país debemos trabajar unidos el sector público con el sector privado por el bien común del país. Creo que afirmaciones como estas, que rayan en la falta de respeto a la Presidenta Bachelet, no son convenientes".
Soledad Alvear manifestó también que "durante estos años hemos avanzando en base a la colaboración y con mucha franqueza quiero decir que cuando se emiten juicios políticos no le hace bien al empresariado. Está bien que ellos hagan sugerencias o planteen sus inquietudes, pero de una vez por todas debemos tener un sector empresarial ajeno al mundo político desde el punto de vista de las expresiones que ellos formulan".
Alvear llamó a todos los actores políticos, sociales y empresariales a cuidar al país y la gobernabilidad, haciendo críticas respetuosas y siempre con altura de miras.
A su turno, el jefe del Partido por la Democracia (PPD), Sergio Bitar, señaló que en relación al discurso pronunciado Ovalle, "corresponde al empresariado hacer su propia contribución al desarrollo del país y no comportarse como un adolescente quejándose frente a la mamá".
Bitar aseveró que la arremetida del dirigente empresarial "constituye una regresión que afecta la sana convivencia en el país. El país ha avanzado enormemente para establecer lazos de confianza, con un desarrollo económico sin parangón y mejorando las políticas sociales en pos de la cohesión social. En ese marco, este discurso nos recuerda los pronunciados muchas décadas atrás cuando los empresarios actuaban como partido político, cuando los empresarios se dedicaban exclusivamente a defender intereses estrechos sin mirar el interés del país".
Por su parte, el presidente del Partido Socialista, Camilo Escalona, catalogó como "descomedido" y "un exabrupto" el cuestionado discurso.
Dijo que empresario se "hiperventiló" en sus declaraciones en el cierre de la Enade 2007, atribuyendo que "probablemente, por la política contingente, él dejó de lado el rol que le corresponde, que es representar el punto de vista empresarial".
En este sentido, valoró la respuesta de la Presidenta Michelle Bachelet quien anoche tomó la palabra tras Ovalle en la Enade- señalando que fue "inmediata, directa y enérgica, porque no podía ser de otra manera".
Escalona defendió las condiciones que da el gobierno al mundo privado, asegurando que "si hay un país en que hay un clima en que se respeta la inversión, en que hay reglas del juego claras, en que nadie está teniendo peligro de ser expropiado de manera arbitraria o a través de abusos del Estado". De paso, subrayó que Ovalle pertenece a la minería, sector que tendrá altas rentabilidades en este ejercicio.
El dirigente socialista recordó a los empresarios que ellos "no son los dueños del país", y que desde la recuperación de la democracia "la palabra final de los temas controvertidos y que le importan al país la tiene que decir la sociedad civil en su conjunto".
Sobre el diálogo entre el Gobierno y el empresariado, Escalona dijo que "ayer era una ocasión interesante desde el punto de vista de un acuerdo nacional de todos los sectores por la equidad. Y lo que hizo el señor Ovalle, con su exabrupto fue clausurar la posibilidad de ese diálogo, por lo menos anoche".