-Esta noche debutas en la escena literaria. ¿Nervioso?
-Un poco. De hecho, espero no ser excesivamente protagonista (se ríe tímido). Para presentar el libro voy a leer un cuento que se llama "El anti adentro" y habla sobre una familia cuyo padre tiene la idea loca de hacerse una casa fuera del sistema. Quiere irse a la Patagonia, pero físicamente no le funciona.
-¿Cómo defines "Mutación y registro"?
-Es un compendio de cuentos bolañescos y esquizofrénicos que hablan del cambio generacional frente a temas como la dictadura militar en Chile o los movimientos que a contracorriente y de manera existencialista manifiestan su deseo de libertad.
-¿Es el autor de "Los detectives salvajes" el que te llevó a escribir?
-Es uno de los responsables, porque escribo desde los 12 años. Recuerdo que en esa época tuve que realizar un ejercicio para una clase de castellano que daba el profesor Eduardo Jiménez. Hice un relato que criticaba la función de la televisión, porque no encontraba forma más eficiente de desperdiciar la vida. Él lo leyó y desde entonces me ha impulsado a escribir.
-Me imagino que la lectura también ha ayudado ¿Cuáles son tus libros de cabecera?
-Para mí los libros son vitales. Compañeros que te salvan de la mierda que vives a diario, mejores amigos que te llaman a salir del encierro. Y en ese sentido, destaco "Generación X" de Douglas Coupland, "Asfixia" de Chuck Palahniuk, "Así habló Zaratustra" de Nietzsche o "Todos los fuegos el fuego" de Julio Cortázar.
-Hay un término que se repite en tus dichos: libertad. ¿Por qué te detienes tanto en él?
-Porque me parece que es un tema central en estos tiempos. La dictadura y sus leyes nos han heredado una forma de existir que tiene mucho de aprisionamiento y enfermedad y hay que encontrar formas casi barrocas para hablar de ella. Un ejemplo es la LOCE, o cómo el arte se desarrolla en este país, siempre hay una integración de poderes que nos someten.
-¿Seguirás publicando? ¿Qué otras historias tienes en carpeta?
-Me he propuesto hacer una novela para el 2009. La idea es involucrar muchas voces dentro de una tragedia que tiene que ver con la independencia individual.
-¿Igualmente esquizofrénica?
-Es que tengo varios mundos en la cabeza y qué mejor que volcarlos en el papel.