
Jueves 6 de diciembre de 2007
La Habana.- La postulación de Fidel Castro como diputado en las elecciones del 20 de enero ha despertado un sinnúmero de especulaciones respecto a las transformaciones que puedan ocurrir en Cuba si es reelegido Presidente.
Castro, de 81 años, quien se recupera de una operación intestinal, fue nominado por la Asamblea Municipal del Poder Popular (gobierno local) de Santiago de Cuba, en el oriente del país.
La propuesta fue acogida por aclamación con gritos de ¡viva Fidel!, ¡socialismo o muerte! y por fuertes aplausos de los 330 delegados de esa instancia, destacó el semanario Trabajadores. Tras la cirugía a que fue sometido a finales de julio de 2006, Castro delegó sus poderes de Mandatario a su hermano Raúl, primer vicepresidente y ministro de Defensa.
También de forma unánime fue aprobada la candidatura de Raúl a diputado al órgano legislativo, por la Asamblea Municipal del Poder Popular del Segundo Frente, en la misma provincia oriental.
Desde la constitución de la Asamblea Nacional en 1976, las dos principales figuras de la revolución cubana se postulan por Santiago de Cuba, donde protagonizaron importantes momentos de la lucha guerrillera que culminó con el derrocamiento de Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959.
Pero el Comandante Fidel no ha sido visto en público desde el 26 de julio de 2006 y a pesar de que ha concedido dos entrevistas televisadas, sostenido tres conversaciones telefónicas en directo y ha escrito más de 60 artículos de prensa, no ha revelado los planes acerca de su futuro político.
Hoy, por hoy en la isla, la premisa más común es que si Fidel ocupa otra vez la Presidencia, los cambios serán más lentos y menos radicales que si se retirara definitivamente de la escena política.
Es difícil saber si Castro aspirará otra vez a ser Presidente de Cuba. Lo que es seguro es que ya nunca gobernará como lo solía hacer, dirigiendo hasta los últimos detalles a viva voz y de cuerpo presente.
Fidel Castro podrá ser reelegido como Mandatario y secretario general del Partido Comunista de Cuba (PCC) pero ninguno de estos cargos podrá cambiar el hecho sustancial de que tiene 81 años y además se encuentra muy enfermo. Los más escépticos consideran que no volvería a ejercer la jefatura de Estado -para lo cual sería elegido Raúl- y tan solo se mantendría como secretario general del PCC.
Por lo pronto, es previsible que el Mandatario no participará en la fase que comenzará en los próximos días de cara a los sufragios: los encuentros de los candidatos nominados con la población. Esas reuniones se efectuarán hasta el 15 de enero en las circunscripciones por donde los candidatos a delegados provinciales y diputados al Parlamento podrán ser electos.
NECESIDAD DEL CAMBIO
Muchos estiman que las transformaciones en Cuba estarán marcadas por la necesidad económica, social y política y no por la voluntad de unos u otros dirigentes.
En 17 años, en la isla no se había visto tal unanimidad respecto a la necesidad de cambios.
Eliades Acosta, jefe del departamento de cultura del Partido Comunista, explicaba hace pocos días que más de cinco millones de cubanos participaron en debates sobre el futuro de la nación y el Gobierno recogió 1,2 millones propuestas.
"Hay muchos problemas, materiales, de salario, de derecho, que son como bombillas rojas que nos indican la necesidad de cambio", explicaba Acosta, quien es graduado en Filosofía y fue director de la Biblioteca Nacional.
Las respuestas de este alto funcionario del PCC son un síntoma claro de que algo se está moviendo en las alturas. Acosta explica que "se trata de ese momento de quiebre y de transformación revolucionaria, que es dialéctica".
LA DISIDENCIA
La disidencia, en tanto, ve la postulación de Fidel Castro como una traba para los cambios. El dirigente de Cambio Cubano, Eloy Gutiérrez Menoyo, declaró que "Castro debería preocuparse por su salud y no por ser diputado".
Gutiérrez Menoyo agregó que a su juicio el Mandatario es el principal obstáculo. "Mientras él esté influenciando con esa enorme vocación de poder que tiene -manifestó- no habrá posibilidad de un cambio y el país requiere de cambios".
Asimismo, Vladimiro Roca, líder del Partido Socialdemócrata de Cuba, confesó: "Yo esperaba la postulación" y bromeó afirmando que con seguridad Castro salía elegido como diputado. "Es que son 614 candidatos para 614 puestos", explicó.
Dudó, sin embargo, sobre la posibilidad de que sea electo Presidente, pero si ocurriera apostó a que "significaría seguir frenando las reformas económicas que el país necesita y que la población espera".
EL MITO
Durante décadas la propaganda de los propios enemigos de Castro lo convirtieron en un mito. Los medios de prensa de Miami vinculados al exilio cubano lo mataron decenas de veces para permitirle resucitar cuando políticamente lo estimó conveniente.
En torno al comandante en jefe se tejió una mística de invencibilidad que aún pervive tanto dentro como fuera de Cuba, una especie de omnipotencia que le permitiría gobernar incluso desde el hospital.
Dentro de la isla no son pocos los comunistas que sueñan con que Fidel Castro regrese al poder. Uno de ellos, un joven de unos 30 años, me aseguro, con una fe casi religiosa, que "él volverá a gobernar como lo ha hecho siempre".
Sin embargo, las probabilidades de que esto ocurra son escasas. Castro podrá vivir muchos años más pero es difícil que su salud le permita soportar la presión que implicaría volver a dirigir a los 11,2 millones de cubanos al menos hasta el año 2013.
BBC Mundo
The New York Times Syndicate