
Jueves 6 de diciembre de 2007
"Con pelo corto y cinco kilos menos", Francisco Vidal enfrentó los micrófonos de la prensa por primera vez en su nueva etapa como ministro secretario general de Gobierno descartando de plano que llegue a La Moneda para apagar incendios, como deslizaron desde la derecha.
"Yo no soy bombero", aclaró el reemplazante del renunciado Ricardo Lagos Weber, tras la toma de juramento que lo reinstaló en Palacio. "Esto es como un partido de fútbol, estamos apunto de terminar el primer tiempo, el 11 de marzo se termina el primer tiempo, empezamos un segundo tiempo y el director técnico, en este caso, la directora técnica, va cambiando jugadores y me tocó a mí", graficó.
Respecto a su fuerte ligazón con el ex Presidente Ricardo Lagos Escobar, Vidal separó aguas, indicando que "para los efectos, a partir de hoy día, 150 por ciento bacheletista".
En el diálogo, abordó el tenso momento que atraviesan las relaciones entre gobierno y empresarios, tras el duro discurso del presidente de la CPC, Alfredo Ovalle, en la Enade, y la no menos fuerte réplica de la Presidenta Michelle Bachelet y sus ministros.
En este sentido, subrayó que en esta materia "no ayuda para nada un discurso confrontacional" y dijo que "mi aporte -si puedo hacer alguno- es un llamado a la concordia".
Adelantando cuál será su estilo en esta nueva etapa de vocero de Gobierno, Vidal adelantó que "un diálogo democrático no significa ser pusilánime, no significa ser ni chicha ni limoná".
En este sentido, dijo que los intercambios gobierno-oposición "se pueden hacer con altura de miras y respeto, y esa es la instrucción que tengo de la Presidenta Bachelet".
Igualmente, respondió a las críticas de la oposición que reclama por un supuesto intervencionismo electoral del gobierno, prometiendo que él tendrá "prescindencia absoluta, como corresponde".
Más tarde, funcionarios de Palacio dejaron a Lagos Weber en el patio de Los Naranjos y Francisco Vidal lo acompañó hasta la puerta Alameda de La Moneda. Ahí abordó su automóvil personal, cerrando su ciclo como integrante del gabinete.