
Jueves 6 de diciembre de 2007
La Policía Judicial portuguesa (PJ), que investiga la desaparición de la niña inglesa Madeleine McCann, pidió a los forenses británicos realizar más análisis de pruebas de ADN para tratar de resolver el caso.
Según informó hoy el periódico inglés Daily Mirror, el nuevo avance significa que los padres de la menor, los médicos Kate y Gerry McCann seguirán con su estatus de sospechosos formales de la causa hasta al menos Navidad y Año Nuevo.
Los detectives lusos se reunieron la semana pasada con agentes de la Policía de Leicestershire y con expertos de los laboratorios del Servicio de Ciencias Forenses de Birmingham, a quienes le pidieron llevar a cabo más análisis de pruebas halladas en el apartamento de los McCann en Praia da Luz, donde desapareció Madeleine.
La habitación de la niña quedó contaminada debido a que los agentes policiales locales no acordonaron el lugar la noche del 3 de mayo pasado cuando la menor desapareció. "Ellos (los detectives) esperan que los nuevos análisis clarifiquen qué pasó en la habitación en las horas en que Madeleine desapareció de la habitación", declaró una fuente allegada a la pesquisa. Los exámenes forenses llevarán al menos tres semanas y luego la Policía portuguesa decidirá si los McCann seguirán siendo o no sospechosos formales.
Mientras, el sudafricano Danie Krugel, quien dijo saber con exactitud dónde estaba enterrada Madeleine, abandonó ayer el caso de la niña. El ex detective, que viajó a Portugal en julio pasado para interiorizarse del caso, admitió que su pesquisa demostró "ser infructuosa".