
Martes 11 de diciembre de 2007
Un nieto argentino del criminal de guerra nazi Erich Priebke, condenado a cadena perpetua en 1997, pidió a su abuelo que le pase una "cuota digna alimenticia" para poder salir de la situación de indigencia que le hace vivir en un autobús en la ciudad de Bariloche, en el sur del país, informa hoy la prensa.
El nieto de Priebke, de 17 años, es hijo del hijo menor del ex oficial nazi y después de que su padre se declarase insolvente la Justicia ordenó al abuelo que se ocupe de la mantención del joven, ya que cobra una pensión de Alemania.
"Mi hijo vivió siempre en situaciones de abandono y desde hace diez años recibimos sólo 500 pesos (160 dólares) por mes, que apenas nos alcanza para alquilar el autobús que usamos como casa", relató María Teresa Ortiz, madre del niño, al diario Clarín.
El abogado de la familia, Luis Botbol, señaló que "por momentos no fue posible notificar a Priebke y la madre llegó a desistir en el reclamo".
Erich Priebke, de 94 años, fue sentenciado a cadena perpetua en 1997 por la Justicia italiana por participar en la matanza de las Fosas Ardeatinas, en marzo de 1944, cuando 335 italianos y 75 judíos fueron fusilados por los nazis en represalia por la muerte de 33 soldados alemanes en un atentado partisano.
Priebke huyó con nombre falso a Argentina tras la caída de los nazis y se ocultó durante décadas en Bariloche con la complicidad de los vecinos hasta que fue extraditado y condenado a cadena perpetua, a cumplir bajo arresto domiciliario.
En junio pasado, un tribunal militar de Italia decidió autorizar a Priebke a abandonar cada día el arresto domiciliario para ir a trabajar, pero en noviembre el Tribunal Supremo revocó esta decisión al considerar que el permiso preveía un horario demasiado libre para una persona en arresto domiciliario.