
Martes 11 de diciembre de 2007
Una tormenta de invierno sobre la zona centro occidental de Estados Unidos dejó al menos 23 muertos y cientos de miles de personas sin electricidad, así como hielo sobre los árboles, líneas eléctricas y caminos.
Casi todas las víctimas se reportaron en el estado de Oklahoma, donde las autoridades también aseguraron que más de 60.000 personas quedaron sin electricidad. Funcionarios de la empresa eléctrica dijeron que la restauración completa de la energía podría demorar hasta una semana.
El Presidente estadounidense George W. Bush aprobó declarar el estado de emergencia que permite el uso de recursos federales para responder al desastre.
Enormes generadores eléctricos y agua potable fueron enviados a Oklahoma, y el martes se enviarán frazadas, catres y alimentos de emergencia. Kansas, Iowa, Nebraska e Illinois también se encuentran bajo alerta de tormentas.
"Siguen vigentes en un área extensa las advertencias de tormentas invernales y de hielo (...) así como alertas de aguanieve (...) desde Texas y a través de las planicies del centro hacia la región bajo de los grandes lagos", informó el servicio meteorológico nacional.