En 1976 la revista Apsi tenía un año, ocho páginas y se repartía en la citroneta de uno de sus fundadores. Nada haría pensar que el medio se transformaría en uno de los más duros elementos de oposición a la dictadura, que soportaría 19 años y 511 números.
"Historia de la revista Apsi El que se ríe se va al cuartel (pico para Pinochet)" es el nombre del libro que escribió Francisca Araya. Por su parte, el periodista Cristián Cabalin publicó "Plan B: una revista que remeció la prensa chilena", un reportaje a fondo sobre el quincenario que tuvo entre sus miembros a Alejandra Matus y Julio César Rodríguez.
En los días que había cierre, se bromeaba en Apsi con la posibilidad de que el titular fuera "Pico para Pinochet", con lo que se desataban las risas de todos los periodistas que trabajaban en esta revista que salía gracias a una imprenta a pedal. Araya dice que la idea de escribir sobre la revista, en la que se desempeñaron periodistas como Nibaldo Mosciatti y Fernando Villagrán, nació "de la conversación permanente sobre la importancia que tuvo esta generación de revistas antidictadura, y de la constatación de que no existía ninguna investigación al respecto sobre Apsi".
No fue fácil la vida de la revista. Tuvo que soportar intimidaciones de la dictadura, allanamientos, censuras y requisamientos. Esta última práctica era habitual. La más recordada tuvo lugar en 1984, cuando de titular iba la frase "Las mil caras de Pinochet" y el dibujo alusivo mostraba a Luis XIV con la cara del dictador. Los militares llegaron y se llevaron todos los ejemplares del número. Marcelo Contreras y Sergio Marras, dos de los mandamases de Apsi, fueron a parar a Capuchinos.
La autora cree que la importancia de la revista radica en que "perteneció a una generación histórica de medios que, paradójicamente, era mucho más pluralista aún en un contexto radicalmente más adverso que el actual, entre otras cosas, por la independencia política de sus periodistas". Apsi resistió hasta 1995, cuando desapareció por serios problemas financieros.
UN PLAN B
"Fue una revista, que aunque efímera, puso importantes temas en la agenda mediática, hecha por buenos periodistas. Crearon y materializaron sobre todo en una primera parte su objetivo de hacer periodismo de calidad independiente", cuenta Cristián Cabalin, autor de "Plan B...", cuando se le pregunta su evaluación sobre el extinto quincenario.
Porque es indudable que Plan B fue un medio que golpeó con sus reportajes: el caso de Gema Bueno y el cura Jolo, el caso Spiniak, y varios otros. Nació el año 2003, y el primer número vio la luz el 14 de agosto. La revista fue creada por un grupo de periodistas, entre ellos Alejandra Matus, Julio César Rodríguez y Marcela Ra
mos, que salieron de La Nación Domingo debido a una censura de la que fueron objeto. Cabalin dice que no fue fácil bucear en la historia de la revista: "Los periodistas terminaron muy agotados del proyecto y algo enojados entre ellos". Plan B desapareció en enero del 2004.
¡Volvió "Análisis"!
La inquisitiva revista Análisis volvió a los quioscos a quince años de su cierre con una edición especial y única para celebrar los 30 años que han pasado desde que el periodista Juan Pablo Cárdenas congregara a colegas como Mario Planet, María Olivia Monckeberg, Marcia Scantlebury y Edwin Harrington para formar un medio que luchó -bajo amenazas y el asesinato de su editor internacional, Pepe Carrasco- por contar las tristes verdades de la dictadura, que la mayoría de la prensa prefirió ocultar. La edición aniversario lanzó 30 mil ejemplares a las calles.