
Miércoles 12 de diciembre de 2007
Dividido. Así está el mercado respecto a la decisión que mañana deberá adoptar el Banco Central en la última reunión de política monetaria del año. La pregunta del momento: ¿Subirá o no la tasa? No tiene una respuesta que corra con ventaja. Esto quedó reflejado ayer cuando el Grupo de Política Monetaria (GPM) -conformado por 5 académicos independientes y expertos en macroeconomía-, si bien recomendó al instituto emisor mantener los tipos en 5,75%, la decisión final fue con llegada fotográfica: Tres a dos y con argumentos de peso en ambas posturas.
La sugerencia que se impuso (defendida por los economistas Franco Parisi, Universidad de Chile; Tomás Flores, director del programa económico del Instituto Libertad y Desarrollo; y Ángel Cabrera, Consultora Forecast) se basa principalmente en que el ente rector ha enfatizado en sus últimos informes que las expectativas de inflación siguen estando ancladas. De hecho, los analistas estiman que en diciembre de 2008 estará cerca del 3,6% y doce meses después en 3,0%. Además, sostiene el GPM, "las presiones inflacionarias siguen estando más asociadas a factores de origen externo que al comportamiento de la demanda agregada doméstica".
"Lo prudente es esperar las cifras de este año -en términos de crecimiento y su tendencia- para tener luces si se necesita un ajuste o no, en una u otra dirección. Ya quedó claro que este año la lucha contra la inflación está pérdida y para el primer trimestre del próximo año está complicada Si la desaceleración de la economía se mantiene o se acrecienta, obviamente el esfuerzo que pueda hacer el Banco Central a través de la tasa de interés es innecesario", sostuvo Franco Parisi.
Inflación importada
Otro dato considerado por los expertos pasa por los ritmos de crecimiento de la producción y el gasto agregado nacional los que seguirán moderándose gradualmente, "mitigando aún más las presiones inflacionarias de origen interno". "Ello -agregan- sería consecuencia, entre otros factores, de un deterioro relevante en las condiciones externas enfrentadas por la economía nacional y de los efectos adversos sobre oferta y demanda provocados por la prolongación y posible agravamiento de la crisis energética.
Para los economistas, la evolución esperada de los factores generadores de "inflación importada" proyectan reversiones parciales en los precios del petróleo y de algunos granos, "lo que ayudaría a una convergencia más rápida de la inflación local en dirección a la meta del Banco Central (3%-4%). Sin embargo, se debe admitir que existe un alto grado de incertidumbre en este ámbito", sostuvo el GPM.
En este escenario, el grupo estimó -de cumplirse los pronósticos locales y externos- "que los diferentes indicadores de inflación comenzarían a decaer en marzo próximo, convergiendo a 4,0% a fines de 2008 y cerca del 3,0% terminando 2009. Con todo, el GPM dijo que "en el corto plazo, la inflación acumulada anual continuará incrementándose a un rango de 7,3%-7,5%, en diciembre y 7,6%-7,9%, en febrero.
Voto minoritario
Los argumentos de los economistas, Rodrigo Cerda y Luis Felipe Lagos para recomendar al ente emisor subir la tasa en 0,25 puntos base, pasan por la existencia de un riesgo de inflación asociado a la oferta de segunda vuelta. Para ambos expertos, "demorar la acción de política monetaria, puede generar una inflación más alta -sobre la meta- por más tiempo y hacer necesaria una política monetaria más restrictiva en el futuro con el consiguiente efecto adverso sobre la actividad".
"Si se espera a que las expectativas se desacoplen o generen valores de inflación mucho más altos, quiere decir que erró en la política, porque está perdiendo el ancla. Por lo tanto, el banco debe actuar antes de cualquier cambio en las expectativas. Tiene un rol de liderazgo y no debe esperar que el mercado informe las expectativas y reaccione. El riesgo por no actuar es muy alto", dijo Lagos.
De hecho, el propio Parisi, sostuvo que "si se demora el ajuste del petróleo, podríamos estar rozando el 8% en marzo. Ahí comparto el riesgo de que se podrían desacoplar las expectativas", concluyó. 