
Domingo 16 de diciembre de 2007
Un desfile por tribunales, esta vez no de uniformados involucrados en violaciones de los derechos humanos durante la dictadura, sino de políticos concertacionistas vinculados al diseño y ejecución del Transantiago. Una revancha latamente esperada por la derecha, y que la crisis provocada por la reforma al transporte capitalino permite ejecutar con inciertas posibilidades de éxito, pero con una ganancia clara: mantener la polémica hasta los comicios de 2009 y abortar cualquier pretensión del ex Presidente Ricardo Lagos de retornar a La Moneda.
La jugada es tentadora y el senador por Santiago Poniente Jovino Novoa, muy astuto para llevarla a cabo con el compromiso expreso de toda la tienda en el voto político del Consejo General efectuado este viernes y sábado se estableció como prioridad perseguir, "no sólo políticamente, sino que también judicialmente", a los culpables por la crisis en la locomoción capitalina y con el aval de los dos informes de la Comisión Investigadora del Transantiago que ya están en manos del Poder Judicial.
La premisa tras la arremetida, explica Novoa, es que "acá se ha producido un daño al fisco, que puede ser cuantificado, como consecuencia de decisiones de personeros del Gobierno que actuaron con manifiesta negligencia o no tomaron las precauciones adecuadas, y es preciso que se investigue si se configura o no el delito de fraude al fisco o si hay responsabilidades civiles que se traducen en indemnización de perjuicio".
-¿Por qué adoptaron la decisión de acudir a la justicia?
-La responsabilidad política tiene cortapisas. La mayoría de la Concertación, por ejemplo, no quiso decir que hubo negligencia inexcusable en el caso del ex Presidente Ricardo Lagos, porque puede dar pie a un delito. Lo impresentable es que aquí el que la hace no la paga, se dice "esto fue un error, no importa", y ya está.
-¿Cree que el ex Presidente Lagos podría ser procesado por su rol en el Transantiago?
-No quiero enunciar nada. La directiva tendrá que constituir un grupo de abogados que revise los hechos acreditados, que se vea si las bases de la licitación se realizaron cuidando las platas del Fisco.
-Pero al menos podría ser citado a declarar si sus demandas son acogidas
-A lo mejor lo citan a declarar por oficio, pero él tendría que declarar, a diferencia de lo que pasó en la comisión, lo que le pregunten, no lo que quiera, y sus palabras, y las de los ministros, las tendría que analizar un juez y no una mayoría de la Concertación.
-A su juicio, ¿el ex Presidente debe responder ante los tribunales?
-Mire, sólo le puedo decir que debe haber pocos casos en el mundo de políticas públicas tan mal diseñadas. El que diseñó el Transantiago es un terrorista de las políticas públicas. Tenemos la certeza de que Lagos hizo esto para ganar votos, porque no es un detalle que todo esto se amarró en octubre, a dos meses de las elecciones, porque había que armar un show. Lagos es el principal responsable.
-¿Y qué pasa con la Presidenta Bachelet? ¿También podría declarar?
-No voy a decir "esta persona o esta otra", porque digo "podría" y se asume como un hecho.
-En el plano legislativo, ¿hay piso para trabajar en marzo una ley especial conjunta?
-De ninguna manera. Uno podría aprobar una ley sin perjuicio de perseguir las responsabilidades para atrás, pero hay una nula voluntad del Gobierno de acoger los planteamientos de la oposición. Lo que hemos planteado es que terminen con el Transantiago, que se olviden de ese proyecto fracasado.
-¿Influye en esto el que la Presidenta no aceptara la renuncia del ministro René Cortázar?
-Por supuesto. Los déficit están igual o peor, y la Presidenta le dice al ministro Cortázar "siga nomás". Si ellos quieren seguir dilapidando los dineros de todos los chilenos, no nos pidan los votos a nosotros. Si nos vienen de nuevo con el mismo cuento, el no es seguro. Si proponen cambios profundos, a lo mejor hay acuerdo.
A LA DIESTRA DEL PADRE
Los pasos a seguir por el Transantiago, que tienen como norte indiscutible tratar de acorralar a Lagos Escobar, fue uno de los puntos principales del consejo que se desarrolló en el ex Congreso y en cuyo debate la UDI adoptó la determinación de reafirmar su identidad como partido de derecha y desechar la vía de los acuerdos promovida por el senador Pablo Longueira y el ex abanderado Joaquín Lavín. La ausencia de la dupla bacheletista-aliancista en el cónclave provocó suspicacias, dado que su marginación se produjo tras la visita que ambos líderes realizaron al vocero de La Moneda, Francisco Vidal, el mismo día en que se cumplía un año de la muerte del dictador. Esta suma de coincidencias fue capitalizada por el grupo más duro del partido, que consiguió incluso que quedara establecido el rechazo a la "simple ingeniería política" con que internamente califican la embestida del ex alcalde de Santiago. El único parlamentario que defendió a Lavín en la cita fue el diputado Patricio Melero. "Joaquín no está en otra. Esta viendo la política desde un punto de vista que es cierto que a veces nos confunde, pero tenemos que entender su estrategia", dijo.En las otras exposiciones, el ruido generado por el académico de la UDD fue rechazado, especialmente en las intervenciones de los senadores Evelyn Matthei y Novoa, que apelaron con ahínco a la disciplina partidaria. "Hemos sido exitosos porque la gente conoce nuestra identidad y la comparte. Es esa identidad la que nos permite un posicionamiento y nosotros también tenemos que tener claro cuál es el nuestro y desde ahí generar acuerdos o hacer planteamientos opositores, pero tiene que ser ¡un! posicionamiento", arguyó Novoa en la instancia.
-Senador Novoa, ¿qué significa eso en la práctica?
-Que tenemos que tener mística, unidad y lealtad. Nosotros discutimos mucho internamente, pero una vez que discutimos se adopta una decisión y nos unimos en esa decisión y respaldamos a la directiva. Entonces, yo pedí que como a mí me respaldaron siempre, como respaldaron a Longueira y a todos los presidentes, hoy a Hernán, que está enfrentando momentos complejos, más difíciles, tenemos que darle apoyo.
-¿Eso pasa por no ir a visitar al ministro Vidal, por ejemplo, cuando la directiva lo rechaza como interlocutor?
-Pasa por actuar consecuentemente. Esto no es un regimiento. Es un partido y hay discrepancias, pero hay que tener claro cuál es el eje central, y desde ese punto de vista, si hay cosas que generan confusiones, hay que tratar de morigerarlas. Lo que dijo o no dijo Lavín aquí no se discutió, no fue problema para la UDI. Lo que sí se discutió es que es importante reafirmar lo que somos: un partido de oposición que busca reemplazar al Gobierno.
DICTADURA SIN CULPAS
Esta teoría de orden y desalojo, que rechaza el acercamiento del binomio díscolo con el Gobierno, fue la impronta de la cumbre en que Lavín recibió un portazo a su posicionamiento político. Longueira, que a diferencia del ex alcalde de Santiago tiene una innegable ascendencia sobre sus pares que reconocen su liderazgo, no fue cuestionado.Otro punto relevante en el consejo lo marcó el almirante (R) y senador Jorge Arancibia, que a través de un aplaudido discurso le dio una especie de notificación a Lavín de que no pretende abandonar su escaño por la V Región. Arancibia, uno de los pocos que respaldó la insólita visita el viernes de Augusto Pinochet Molina a la instancia partidaria la incomodidad de los otros dirigentes fue obvia y sólo líderes de base compartieron con el ex militar que quiere postular al municipio de La Florida , reivindicó el rol jugado por la UDI en la dictadura y de paso se llevó la mayor ovación en el evento. Su mérito fue exhortar a la UDI a recuperar la mística y no mirar al fundador, Jaime Guzmán, como algo etéreo, sino como el hombre que creó la institucionalidad del régimen militar.
"Tenemos temor de que se nos asocie con la dictadura. El apoyo y el cariño se conquistan cuando uno está convencido de algo y actúa consecuentemente con eso, no asustado, no quitándole el cuerpo a la jeringa, no negando nuestra participación culposa o culpable en un proceso de recuperación nacional sin el cual este Chile no se entendería", adujo en una crítica a la forma en que el gremialismo enfrenta su historia, y a Lavín, que en la campaña pasada aseguró que con los antecedentes que hoy maneja habría votado que no en el plebiscito de 1988.
"La UDI perdió el espíritu que en algún minuto me hizo abandonar la Armada", apuntó en su alocución ante alrededor de 120 consejeros que lo apoyaron de pie, en un encuentro en que la UDI dio un paso a la diestra de sí misma y en el que Lagos Escobar se consagró como el principal blanco en los próximos años, porque, aseguran en el partido, el Transantiago es la micro que podría llevar a la Alianza a La Moneda. LND