
Lunes 17 de diciembre de 2007
"UNA TARDE naranja, Julia Corzas le abrió la puerta a su tercer marido": así comienza el último libro de Angeles Mastretta. La narradora es una Sherezade que a veces le cuenta historias de amor, mientras vive con otro, una vida plácida con hijos, gato, perro y jardín.
En verdad, es un drama y un triángulo pasional donde se puede perder la vida, pero no lo mejor de la vida. Contado con humor y rancheras (todas las que hablan de palomas), y una pasión luminosa, se estrella contra lo inevitable: porque este señor que la persigue de por vida, y la adora, es un alcohólico sin vuelta.
"El hombre era un espécimen de manos rotundas y ojos vivísimos que alguna vez se creyó amado por los dioses. Aún traía en los hombros el encanto de un gitano y en los pies el andar de un guerrero. (...) -Mira que seguir siendo guapo, dijo como si hablara consigo misma", al abrir la puerta. No lo veía hace años.
Veinte páginas después lo deja para comenzar otras historias, pero lo volverá a encontrar. Al principio, "Maridos" fue una novela. Luego se fragmentó y se convirtió en estos 48 cuentos que se leen con la velocidad de las emociones fuertes: el relato se desplaza de Puebla a Ciudad de México, y a Venecia. A Mastretta le fascinan y deslumbran las relaciones de pareja, el amor, el desamor y el humor que se cuela en las decisiones más geniales y más estúpidas que toma la gente cuando está enamorada.
"No creas que no me reconozco", le ha dicho a la escritora su marido. "No creas que lo escribí para que no te reconocieras", le dice ella.
Las amigas son no sólo las cómplices, sino el origen secreto del libro. Las otras mujeres también. La narradora habla de "la novia de mi marido" con una tranquilidad que es otro nombre de la elegancia. Hay cantidad de novias de otros maridos en "Maridos".
Incluso sucede un episodio sacado directamente de la historia de papel couché y lágrimas sofisticadas de Diana de Gales, Camila y Charles, esos personajes tan reales. Sólo que en mexicano. ¡Calzones!
Es el cuento de un par de feos que se aman sin remedio ni redención mientras se casan con los equivocados, y después de darse sus últimos besos de solteros, viven vidas equivocadas, pero jamás se olvidan y además son amantes secretos durante 40 años. Claro que todo el mundo lo sabe. Porque viven en Puebla.
MARIDOS
Ángeles Mastretta
Seix Barral
Barcelona, España, 2007
259 páginas