
Lunes 17 de diciembre de 2007
La Presidenta Michelle Bachelet subrayó anoche "la convicción de lo importante que es integrarnos como países hermanos" y puso como ejemplo el acuerdo suscrito con los mandatarios de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Bolivia, Evo Morales, para construir un corredor bioceánico de más 3 mil 300 kilómetros que unirá el puerto brasileño de Santos, en el Atlántico, con los terminales de Arica e Iquique. "La vía permitirá que nuestras personas, nuestro comercio, puedan fluir de manera adecuada, de manera de garantizar el mejor desarrollo para nuestros pueblos", explicó la Mandataria.
El acto de lanzamiento del proyecto se efectuó en el Palacio Quemado en La Paz en medio de un cordial clima, que ha contrastado con la tensión que se respira en el país debido al conflicto de poderes entre la Asamblea Constituyente y el Gobierno frente a los departamentos autonómicos del oriente del país. De hecho, la administración de Morales interpreta que la llegada de Bachelet y Lula es un signo de respaldo a su proyecto de reestructuración nacional.
Durante su discurso, Bachelet dijo que el corredor es mucho más que una carretera. "Es mucho más que eso, la integración permite que los gobiernos ayudemos a lo que nuestros pueblos esperan de nosotros", señaló, indicando que a partir de la obra los dos mares que bañan la región dejarán de vivir de espaldas. La Mandataria también destacó el impacto de la vía en el crecimiento económico y la definió como un mecanismo clave en la relación comercial de América Latina con el área Asia-Pacífico.
A su turno, Morales volvió a valorar el rol de Bachelet en la aproximación entre Chile y Bolivia y destacó que los tres gobernantes reunidos anoche eran ejemplos de lucha y, en particular, Bachelet por su condición de mujer, género al que le cuesta superar la exclusión en la política. "Quiero agradecer a Michelle Bachelet por la gran confianza que se han construido entre dos naciones, empresario a empresario, Gobierno a Gobierno, pueblo a pueblo y también de Presidente a Presidente".
A su llegada a Bolivia, donde al término de la cena oficial estaba planificado que la Presidenta Bachelet mantuviera una bilateral con Evo Morales para revisar el estado de avance de la agenda de trece puntos consensuada entre Santiago y La Paz, la Presidenta fue recibida por el canciller David Choquehuanca. Sus primeras palabras fueron de saludo al pueblo boliviano. "Quisiera saludar con mucha alegría a todo el pueblo de Bolivia, al Gobierno (...) Esta es la tercera ocasión que tengo oportunidad de estar en Bolivia, la primera en Cochabamba, luego en Tarija, y ahora en La Paz, como Presidenta de la República, y (eso) muestra la amistad y el profundo interés de integración que Chile tiene y la gran amistad con el pueblo y Gobierno de Bolivia".
"Estoy muy feliz de haberles traído el sol, porque sé que ha estado lloviendo con mucha fuerza, y esperemos que este mismo sol sea el que acompañe la vida y el desarrollo de los pueblos de Chile y Bolivia", agregó la Jefa de Estado, que luego recibió las llaves de la ciudad de El Alto -donde se ubica el aeropuerto paceño- de manos de su alcalde, Fanor Nava, en lo que ha constituido un particular reconocimiento a su figura, ya que entre Chile y Bolivia no hay relaciones diplomáticas y nunca antes una autoridad chilena ha recibido esa distinción.
FUERTES SEÑALES
Para Santiago, el corredor es estratégico en la línea de dar fuertes señales a Bolivia de que hay un compromiso de integración y apunta a marcar que se trata de un mecanismo no traumático de comunicación que, por tanto, hace menos dramático el problema de la mediterraneidad. El proyecto de reforma constitucional de Evo Morales acaba de incluir la irrenunciabilidad y no prescripción de la demanda de acceso soberano al Océano Pacífico.
A su turno, Lula aseguró que el corredor será realidad en 2009. "El corredor interoceánico, que unirá Chile, Bolivia y Brasil, será una realidad en el primer semestre de 2009", sostuvo el mandatario. Incluso la Presidenta Bachelet pidió que se cumplan los plazos de construcción para poder asistir a fines de 2009 a su inauguración.
Santiago y Brasilia financiarán las obras de la carretera aún pendiente de construcción en Bolivia, además de mejorar las ya existentes. El territorio boliviano será atravesado de este a oeste en dos ramales, a través de un total de más de 3 mil kilómetros de pavimento. "Además de fomentar el comercio, (el corredor) ayudará a desarrollar regiones de nuestras naciones e incluso el turismo", apuntó Lula.
El ministro boliviano de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, manifestó, en tanto, su confianza en que el corredor mejorará la economía de su país y beneficiará en especial a las exportaciones, en declaraciones a la radio estatal Patria Nueva. LN