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Jueves 20 de diciembre de 2007
El atuendo bien pensado de Myriam Hernández combina hoy estupendamente con la ambientación del salón de hotel en el que ha elegido ofrecer una tarde de entrevistas. Pero mientras estas paredes no pueden zafarse de la recarga de impuesta elegancia, la cantante chilena al menos puede sacarse de encima las pulseras y anillos a las que parece obligarla su vida pública. Lo hace y suspira de alivio. En el relajo de un espacio íntimo, la mujer de "Huele a peligro" permite imaginar la agotadora rutina de quien ha elegido una vida profesional de proyección internacional. Su nuevo disco, "Enamorándome", fue grabado en Miami y acumula créditos salidos de varios países. Ni en su agenda, su espontánea extroversión, ni en su encomiable rigor Myriam Hernández parece, en verdad, una cantante chilena. Juzgarla con los pequeños parámetros que se acostumbran en Santiago parece, por lo mismo, fuera de tono. Incluso su vocabulario es cosmopolita. Nuestro nuevo término favorito es el adjetivo "amyrianado".
Noventera
"No es por falsa modestia, pero me cuesta reconocer mi aporte a la interpretación. Me da un poquito de pudor cuando alguien me dice: Myriam, ¿te das cuenta de que vas a tener un liderazgo en la canción popular? . Entiendo que pueda ocurrir, pero me cuesta hablar de eso con propiedad. Yo partí el 89, que es cuando publiqué mi primer disco, antes fui sólo figura de televisión... soy más noventera que ochentera, jejeje. Y entiendo que a estas alturas hay una forma de escribir para Myriam Hernández y una forma de cantar como Myriam Hernández, y no sólo en Chile. En mí yo reconozco un estilo quizás más selecto. Lo que suelo decirles a los compositores es: Hazme una canción popular, pero envuelta en papel celofán , jajajá".
Mix
" Enamorándome iba a ser un álbum de canciones inéditas, pero en el sello me propusieron grabar covers. La verdad, yo tengo ganas de hacer alguna vez un álbum-concepto, con las canciones que he escuchado toda mi vida, que la gente quizás ni piense que me gustan. Al final, sugerí un mix: ya tenía un trabajo de más de un año buscando canciones nuevas entre compositores y decidimos combinarlas con versiones. Seleccionar covers es difícil. ¿Cómo descartas? Es ahí que te das cuenta de que hay canciones preciosas, que tarareas con gusto, pero que cuando haces una maqueta descubres que no puedes cantarla, porque no calzan con tu estilo. Mira, por ejemplo, El amor , de José Luis Perales. Entré al estudio y me puse a cantar: El amor es un espacio donde no hay lugar / para otra cosa que no sea amar, nanananá... [canta]; y de pronto pensé: ¿Y dónde revienta?. ¡Es un tema sin estribillo! ¡No me sirve!".
Olor a peligro
"Hay títulos que ya por las palabras me calzan. Huele a peligro es un muy buen título. Lo leo y ya sé que puedo cantarlo. Quizás me costó al principio masticarlo, pero le di vueltas y pensaba en cómo podía yo darle ternura a una canción así. Ahí está lo que yo modestamente siento que es mi sello, y que es que, más que cantante, yo soy una intérprete. Cantantes hay muchas, pero hay menos intérpretes. Entonces: Ese rato, cuando hablamos los dos... [canta], lo vas tirando media coqueta, media niña-mujer, pensando en cómo te comportarías si te encuentras con un ex, y quieres estar linda y juegas el papel de exitosa. Yo no podría cantar algo que no he vivido, y creo que la situación de Huele a peligro todos la hemos vivido. Amo y adoro a mi marido, pero si me encuentro con un ex pololo que me gustó mucho, quiero que me vea estupenda, ¿entiendes? En el amor he vivido muchas cosas. No siento que me hagan falta experiencias, por mucho que ahora tenga una vida familiar muy ordenada. Pololié poco, pero largo. Y tambíen sentí eso de Peligroso amor , cuando una relación te hace mal, te deja con el estómago apretado. O las ganas de mandar a alguien a buena parte, claro".
Machos
"Yo reconozco que el mundo de abusos existe, que hay mujeres que están hartas de los hombres, de las mentiras... Y hay cantantes que le cantan a ese mundo, como Lupita D Alessio, que es como un ícono para las feministas mexicanas. Pero yo no voy a hacer nunca un disco amargo, porque creo en lo que canto. Sé que El hombre que yo amo puede interpretarse como un tema muy machista, como de la geisha que espera abnegada... De hecho, hay una frase que a mí no me gusta, y que grabé sin fijarme, porque tenía menos experiencia. Y es cuando dice: Vuela siempre lejos, pero vuelve al nido . ¡Y no! Si quiere volar lejos, que no vuelva al nido, pues".
Amyrianada
"En mi estilo hay una columna vertebral, claro, pero sobre ella yo reconozco muchas variaciones. Hay una Myriam sensual, una Myriam niña, una Myriam a la que le dan vergüenzas ciertas cosas. Hace un tiempo, por ejemplo, no hubiese grabado algo de una cantante tan desinhibida como Mónica Naranjo. Pero grabé Deseo , porque ya me siento grande y creo que es muy fina para hablar de una relación sexual. No es fácil. No es llegar y cantar sobre sexo. Yo prefiero cantar sobre hacer el amor. Creo que eso ya lo entienden los compositores y productores con los que trabajo. Cuando busco algo que no sé bien cómo describir, les hablo de un arreglo amyrianado. Así como sugerente, selecto, sensual pero no tan explícito".