
Domingo 23 de diciembre de 2007
El bailarín Julio Bocca se despidió anoche de la danza profesional con un emotivo espectáculo gratuito ante una multitud -cifrada por los organizadores en más de 300.000 personas- en las inmediaciones del Obelisco, en Buenos Aires, y rodeado de amistades y artistas.
En medio de una ovación, el artista pidió "perdón" por "quebrarse" de emoción al cabo del show que significó el punto final a la brillante carrera de 27 años en que cautivó a los públicos de las salas más exigentes del mundo, entre ellos, los de Nueva York, Londres y Moscú, y popularizó la danza en Argentina.
Con su último espectáculo, llenó la avenida 9 de Julio, principal arteria de Buenos Aires y la llamada "calle más ancha del mundo", en un escenario de 900 metros cuadrados instalado a un costado del Obelisco, símbolo de la capital argentina.
El artista compartió el escenario con su compañía Ballet Argentino, figuras internacionales de la danza como la española Tamara Rojo, José Carreño (del American Ballet) y Manuel Legris (Etoile de la pera de París). Entre las personalidades que acompañaron al eximio bailarín figuran, entre otros, los también bailarines Eleonora Cassano y Maximiliano Guerra, y los cantantes Diego Torres y Mercedes Sosa.