
Viernes 28 de diciembre de 2007
Al respeto de los requisitos aprobados por el Congreso para beneficiar a personas encarceladas, atribuyó Gendarmería y La Moneda la libertad que se le concedió al principal sospechoso del secuestro y homicidio de la ejecutiva María Soledad Lapostol.
Luis Araya, quien aparece grabado por un video de seguridad cuando supuestamente fue a buscar a la fallecida, en 1998 fue condenado a 10 años y un día luego de intentar comprar un jeep e intimidar con un arma al dueño del vehículo, pena que terminó en febrero de este año gracias al beneficio.
Esta mañana, el subdirector operativo de Gendarmeria, coronel Pedro Manchileo, indicó que el sujeto, que permanece prófugo de la policía, "siempre manifestó una muy buena conducta y así fue evaluado durante todo el tiempo de reclusión".
Se agregó que "no registra ningún antecedente de ser una persona violenta, muy por el contrario, siempre estuvo muy dispuesto a trabajar en todos los programas de reaserción que se establecieron en el establecimiento".
En tanto, el ministro del Interior, Belisario Velasco, respondió a imputaciones desde la UDI y manifestó que no se descarta que el Gobierno presente proyectos para reducir los beneficios carcelarios.
"El diputado Darío Paya hizo ayer una denuncia culpando al ministerio del Interior, yo quiero decir que cuando se discutía esa ley, en presencia del diputado Paya, el ministro que habla era embajador en Portugal. Segundo, la Comisión que ve las libertades y los beneficios que tienen los reclusos, es conformada por ministros de la Corte y es presidida por un ministro de Apelaciones y gente de Gendarmería", añadió.
Respecto una eventual restricción de estos beneficios, dijo que se trata de "una ley publicada hace tres años, ampliamente discutida en el Congreso y eso tendrá que verlo el ministerio de Justicia. No es que no se piense; si es necesario, el Ministerio de Justicia, presentará los proyectos destinados a ese objeto".
Lapostol fue retenida por un grupo de desconocidos la tarde del jueves pasado y posteriormente fue hallada muerta con cuatro balazos en la cabeza, en la mañana del día siguiente.
El cadáver estaba en el maletero de un jeep marca Mitsubishi, modelo Montero, en el sector de calle Quirihue con Dublé Almeyda, en la comuna de Ñuñoa.