
Lunes 31 de diciembre de 2007
Los tres rehenes que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) prometieron entregar al Presidente venezolano, Hugo Chávez, pasaron ayer otra noche en la selva de Colombia. La guerrilla nuevamente no entregó las coordenadas del sitio en el que deben ser recogidos, dijeron fuentes oficiales, postergando nuevamente el inicio de la fase crucial de la denominada Operación Emmanuel.
Ayer, todos los preparativos para recibir a la ex candidata a la vicepresidencia Clara Rojas (cautiva desde 2002), a su hijo Emmanuel, nacido en cautiverio, y a la ex congresista Consuelo González de Perdomo (secuestrada desde 2001), estaban listos.
De hecho, la jornada comenzó con versiones alentadoras, que daban cuenta de que las FARC ya habían entregado las coordenadas donde estos serían recogidos. Además, dos helicópteros arribaron después del mediodía colombiano al aeropuerto de Villavicencio, capital del departamento colombiano de Meta y centro de operaciones del operativo humanitario. Los aparatos se sumaron a otros dos más grandes y a los tres aviones que el sábado habían transportado a los garantes de siete países.
Pero con el transcurso de las horas, la expectación y la esperanza dieron paso a la decepción, ya que al término de la jornada la caravana aérea humanitaria no se movió de sus posiciones. El encargado de ofrecer explicaciones fue el coordinación de la misión, el ex ministro venezolano Ramón Rodríguez Chacín.
EXPLICACIONES
"El Gobierno colombiano está colaborando, pero ni ellos ni nosotros sabemos cuál es el lugar" donde se realizará la entrega de los tres rehenes, dijo Rodríguez Chacín en una improvisada conferencia de prensa en un hotel de la capital venezolana.
Rodríguez Chacín expresó su "seguridad de que la acción (de recuperación de los rehenes) se va a realizar muy pronto, en un corto plazo. Tengan la fe y la certeza que esto se va a realizar tan pronto tenga las coordenadas. Hay que tener paciencia".
En el lugar de las operaciones ya existen "helicópteros grandes, con facilidades médicas, pero también aparatos menores. Todo está listo. Pero hay que entender que la patrulla (de las FARC) que se mueve con los rehenes tiene que tomar precauciones".
"Ojalá pudiera ofrecer ese regalo (la liberación a fin de año), pero con toda firmeza se va a realizar con éxito en los próximos días. ¿Cuál día? No sé", afirmó el coordinador de la misión, quien sólo se trasladará a Colombia una vez que tenga las coordenadas.
El ex ministro del Interior venezolano añadió que una vez que se inicie la tercera fase de la operación, con el conocimiento de las coordenadas del lugar de la entrega de rehenes, se actuará desde las primeras horas de la mañana para tener tiempo a concluir la misión en la misma jornada.
Esta misión humanitaria está a cargo del Gobierno de Venezuela, a petición de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con la compañía de garantes de siete países. La entrega de rehenes, según el plan presentado por Chávez, se hará en alguno de los cinco departamentos del centro y sureste de Colombia, que suman 310.000 kilómetros cuadrados, donde abundan los cultivos cocaleros y las FARC tienen fuerte presencia.
Pero la gestión es incierta por la falta de datos sobre el lugar secreto en el que la organización insurgente entregará a los rehenes a emisarios del Gobierno de Venezuela.
En tanto, la expectación de alto vuelo existente en torno a la Operación Emmanuel también ha estado dando pie a algunas polémicas. Ayer, el Gobierno de Colombia negó haber recibido presiones de Estados Unidos en este proceso, tal como sugirió el sábado el Mandatario venezolano, Hugo Chávez.
"Nosotros jamás hemos tenido presiones por parte de algún gobierno extranjero en relación con esta misión humanitaria o con otras", declaró el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo.
Otro "incidente" vino a alterar el ambiente. Un cohete fue lanzado por desconocidos contra un avión de la Fuerza Aérea Colombiana sin impactarlo, en un hecho ocurrido en el aeropuerto Benito Salas de la ciudad de Neiva, 200 kilómetros al sur de Bogotá.