
Lunes 31 de diciembre de 2007
La ansiedad creció ayer entre los familiares de todos aquellos que siguen en poder de la guerrilla y, en especial, los de los tres rehenes que se espera sean liberados en las próximas horas. Durante toda la mañana, radios colombianas retransmitieron programas especiales dedicados a las familias de las cerca de 3.000 personas aún secuestradas en este país, asolado por medio siglo de conflicto armado.
La operación humanitaria, lanzada bajo la égida del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) por el presidente venezolano Hugo Chávez, supone el primer paso hacia un intercambio global de más de 40 secuestrados por 500 guerrilleros presos. Esta próxima liberación representa una "formidable esperanza" para los demás secuestrados, entre ellos la franco-colombiana Ingrid Betancourt, retenida desde hace unos seis años, según declaró el sábado en París su hija Mélanie Delloye.
Mélanie abogó porque prosiga la mediación de Chávez, a la que Uribe puso fin el pasado noviembre, y expresó la confianza de que él pueda dialogar "personalmente" con el jefe de las FARC, Manuel Marulanda, para "negociar la libertad de todos los secuestrados políticos".
En esta primera entrega, la guerrilla pondrá en libertad a Clara Rojas, asesora de la ex candidata a la presidencia de Colombia, así como a su hijo Emmanuel, de tres años y nacido en cautiverio, y a la ex parlamentaria Consuelo González de Perdomo, de 57 años, capturada en septiembre de 2001.
"Esta operación es el primer acto concreto tras cinco años sin que haya ninguna solución en el tema de los secuestrados", explicó Carlos José Herrera, experto en solución de conflictos internacionales en la Universidad Javeriana de Bogotá.
En tanto, designada "Personaje del año" por la prensa colombiana por su "dignidad" y discreción, Clara Gonzalez, madre de Clara Rojas, aguarda desde el jueves junto a otros familiares de los tres secuestrados en un hotel de Caracas, donde una caravana aérea debe conducirlos.
"Por mucho tiempo impulsé esta campaña por mi hija y mi nieto, ¿por qué me voy a desesperar si los pasos se están dando uno a uno, día a día, de forma muy apropiada y muy inteligente?", señaló en relación a la misión iniciada el pasado jueves. En tanto, el hermano de Clara Rojas, Iván, se mostró esperanzado en que su sobrino abra la puerta a la libertad a otros rehenes.
Por su parte, María Fernanda Perdomo, hija de Consuelo González, dijo que conoce lo delicado de la Operación Emmanuel y por ello tiene "toda la paciencia del mundo" para la liberación de su madre. "Lo más importante es que la cosas salgan bien, que podamos tener a nuestros familiares acá; nos han pedido paciencia y paciencia es la que tenemos y hemos tenido por tantos años", afirmó.