
Lunes 31 de diciembre de 2007
A 24 aumentó la cifra de personas fallecidas en accidentes de tránsito en un nuevo balance de Carabineros durante este largo fin de semana que incluye los festejos por la llegada del Año Nuevo.
El número de víctimas fatales supera al del año pasado, que en la misma fecha alcanzó 21 fallecidos, y el último accidente dejó dos muertos.
La última colisión se produjo en la antigua Ruta 78 que une Santiago con San Antonio, donde dos vehículos, uno particular y un taxi colectivo, colisionaron violentamente. El saldo de dos muertos corresponde a una mujer pasajero del colectivo y el chofer del automóvil particular; ambos todavía no han sido identificados y se investigan las causas del accidente.
Estas estadísticas de 24 muertos son en 21 accidentes de tránsito, según precisó la policía.
Las recomendaciones de manejar descansado, no hacerlo bajo la influencia del alcohol, respetar los límites de velocidad, siguen siendo las más importantes para evitar accidentes, según los uniformados.
Al respecto, el capitán de Servicio de Tránsito y Carreteras de Carabineros, José luis Ojeda, indicó que el número de víctimas puede que aumente en vista de que falta la noche del Año Nuevo.
"Son cuatro más que el mismo período del año pasado, no obstante hay que hacer referencia a que falta el día en que mayor accidentabilidad ocurre, especialmente el día 1 de enero", explicó.
La institución aumentó las fiscalizaciones en carreteras, pues se estima que alrededor de 180 mil vehículos ya han salido de la capital y se espera que lo hagan 50 mil más.
Entre tanto, la policía realiza fiscalizaciones en terminales de buses de Santiago, donde intenta regular y agilizar la salida masiva de capitalinos a distintas regiones, pero donde la gran masa viaja a Valparaíso.
Se informó que desde las 20 horas de hoy no saldrán buses a la Quinta Región, por una decisión general de las distintas empresas.
Los servicios de Carabineros se efectúan sobre la base de refuerzos con los que normalmente se hacen los servicios de tránsito y seguridad.
Las autoridades creen que al menos un millón de personas abandonará la capital usando las diversas líneas de buses.