
Jueves 3 de enero de 2008
Tras una extensa reunión en el segundo piso de La Moneda con la Presidenta Michelle Bachelet, el ministro del Interior, Belisario Velasco, presentó su renuncia al cargo.
El dimitido secretario de Estado (DC), conversó con la jefa de Estado desde las 18:30 horas hasta hace pocos minutos, instancia en la que le expuso las razones que lo motivaron a dejar su puesto como jefe del equipo político durante un año y medio.
Belisario Velasco confirmó hace pocos minutos su determinación señalando que ha cumplido un ciclo y que agradece la confianza depositada por la gobernante durante el ejercicio en el ministerio.
"Dadas las características (de mi renuncia) fue aceptada. Quiero aprovechar las oportunidad de agradecer a la Presidenta el cargo con que me honrara durante un año y medio. La verdad es que traté de hacerlo lo más eficiente posible y de entregar mi experiencia y buen sentido en la causa que ella tan dignamente preside".
Agregó que "estoy muy agradecido de la Presidenta, de la gente que trabajó conmigo, me voy tranquilo, contento con lo que he hecho, pensando siempre que podría haber hecho algo más".
Por lo sorpresivo de la determinación, no hay reemplazante aún para Velasco por lo que el subsecretario de la cartera, Felipe Harboe, asumirá como titular suplente de la cartera hasta que la Presidenta Bachelet lo determine.
Así lo informó el vocero de La Moneda, Francisco Vidal, quien se limitó a señalar que "La Presidenta ha aceptado la renuncia del ministro Belisario Velasco, agradece obviamente su gestión y las decisiones que en materia de gabinete va a tomar la Presidenta las decide ella en el momento que ella estime pertinente".
REACCIONES
Esta renuncia que se suma a la del ex secretario general de Gobierno, Ricardo Lagos Weber, quien el 5 de diciembre pasado dejó su cargo con el objetivo de emprender una carrera política en el Congreso de cara a las próximas elecciones parlamentarias.
Si bien las voces que sostienen un inminente ajuste ministerial enfrentar el segundo tiempo, la Concertación se mostró sorprendida con la decisión de Velasco.
Así el vocero de los partidos que integran la coalición, senador y presidente del Partido Socialista, Camilo Escalona, señaló que la determinación es respetable pero ocurre en un momento que no es oportuno.
"No era un momento deseable, el momento en que un ministro del Interior se cambia por otro es el momento en que el jefe de Estado así lo decide, pero más allá de ese hecho político formal, creo que hay que ponerse en la situación humana de Belisario Velasco. Si el tenía la convicción que era mejor alejarse del gabinete hay que respetarla", sostuvo.
En tanto, el senador de la Democracia Cristiana, Jorge Pizarro, con quien Velasco se enfrascó en una guerrilla verbal, luego que este último denunciara "amenazas" del legislador para remover a la gobernadora de la provincia de Choapa, Gisella Mateluna, señaló que esta acción reafirma la necesidad de un ajuste ministerial.
"Creo que la Presidenta Bachelet debe aprovechar la oportunidad que le ha generado la renuncia del ministro Velasco para relanzar, repotenciar su agenda que permite implementar su programa de gobierno, sobre todo en las materias económico-sociales y para ello necesita una muy buena coordinación en el nivel político, un trabajo fuerte con los partidos de la Concertación y sobre todo una buena coordinación a nivel parlamentario para evitar que cada quien ande por su lado dándose gustos personales", enfatizó.
A su turno el timonel de la UDI, senador Hernán Larraín, dijo que la determinación del jefe del gabinete no le sorprende porque es una muestra de que el Gobierno tiene problemas en los temas importantes como la seguridad, por lo que coincidió con Pizarro en que es una alternativa que debe aprovechar la jefa de Estado para hacer una reestructuración.
"Cuando hay una encuesta aplicada en nuestros días que le da el máximo rechazo al Gobierno, obviamente que renuncie el jefe de gabinete no es una buena señal. En el momento en el que hay problemas graves de seguridad con los mapuches en el sur, cuando hay una emergencia nacional, a propósito del volcán Llaima, viene a coronar un período donde la decadencia del Gobierno no ha podido ser corregida, no obstante los esfuerzos del ministro para corregir el rumbo".