
Viernes 4 de enero de 2008
A pocos días de suspender la anunciada liberación de tres rehenes, acusando al Gobierno de Álvaro Uribe de torpedearla con sus operativos contrainsurgencia, se conoció ayer el llamado del máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a una "ofensiva general" durante el 2008, alejando las ya débiles esperanzas de un acuerdo humanitario y de una pacificación en el país sudamericano.
"Es conveniente aprovechar la crisis general por la que atraviesa el Gobierno y el cansancio reflejado en algunas unidades militares para comenzar a preparar las condiciones con miras a una ofensiva general", señaló Manuel Marulanda, alias "Tirofijo", en su tradicional mensaje de fin de año a los combatientes, fechado el 24 de diciembre pero publicadas ayer.
Adelantó que sus cuadros "están obligados" a desarrollar "acciones armadas en carreteras, veredas, selva, centros urbanos, caseríos y cuarteles, sin dar tregua al enemigo, tal como éste lo hace" contra la organización.
Uno de los grandes propósitos que se establece Marulanda para el año es "desenmascarar la patraña" del Presidente Uribe que ha "dado de baja a 8.000 guerrilleros". Estimó además, que el Mandatario colombiano quiere "ocultar el fracaso del Plan Patriota", financiado por Estados Unidos.
"OPERACIÓN EMMANUEL"
El mensaje de Marulanda no alude a la llamada "Operación Emmanuel" organizada por el Presidente Hugo Chávez para recibir en Colombia a la ex candidata a la vicepresidencia Clara Rojas, su hijo Emmanuel -nacido en cautiverio hace tres años y medio- y a la ex congresista Consuelo González.
Las FARC anunciaron el lunes la suspensión indefinida de esa entrega argumentando que el Gobierno de Uribe -contra lo que había anunciado públicamente- torpedeó el proceso con constantes hostigamientos militares.
Uribe negó esas acusaciones y "contraatacó" lanzando una polémica hipótesis: que las FARC no tendrían en su poder al pequeño Emmanuel, quien estaría desde 2005 en un "hogar sustituto" del Estado.
Los familiares de Clara Rojas ya se practicaron exámenes de ADN para aclarar la situación cuyos resultados son esperados por la fiscalía general para dentro de 15 días.
SE ALEJAN ESPERANZAS
Así, las expectativas de los familiares tanto de rehenes de la guerrilla como de rebeldes presos en cárceles colombianas, de que la eventual entrega unilateral de los tres rehenes abriera la puerta a una negociación para concretar un intercambio humanitario se debilitan angustiosamente.
Uribe se ha dicho dispuesto a negociar el canje, pero rechaza la exigencia rebelde de desmilitarizar temporalmente dos municipios del suroeste para dialogar. "Si hubiera despejado Florida y Pradera, el problema se hubiera resuelto años atrás y con esto nada había perdido y todos habríamos ganado", advirtió Marulanda en su mensaje de fin de año.
La guerrilla ha calificado de "canjeables" a unas 45 personas, entre uniformados y políticos, que pretendía intercambiar por unos 500 presos. Sin embargo, cifras extraoficiales aseguran que unos 3.000 colombianos se encuentran secuestrados.