
Viernes 4 de enero de 2008
En 1955, cuando Ray Kroc inició la era del McDonald s, los norteamericanos hacían lo que Dinah Shore les animaba a hacer, ver Estados Unidos desde sus Chevy en busca de nuevas experiencias, pero no en su comida. Cuando salían de sus automóviles en busca de algo que llevarse a la boca, no querían sorpresas. De ahí la popularidad de las franquicias.
McDonald s ilustra el papel que juega la pequeña empresa en la movilidad ascendente de los norteamericanos. La compañía es en gran medida una confederación de pequeñas empresas: 85% de sus restaurantes en EEUU -que venden una media 2,2 billones de dólares al año- son franquicias. McDonald s ha creado más millonarios, y en especial millonarios negros e hispanos, que ninguna otra entidad económica en ningún sitio. McDonald s tiene 14 mil restaurantes en EEUU y otros 17 mil en 117 países más. La compañía sumará otros mil en 2008, más de 90% de ellos en el extranjero.
Preguntado si McDonald s ofrece ahora ensaladas porque se venden bien o para acallar a aquellos que piensan que está causando una epidemia de obesidad, Jim Skinner, director ejecutivo, responde: "Ambas cosas". Aún así, aunque sus productos estrella siguen siendo las hamburguesas, los fritos y los batidos, vende un montón de ensaladas a los 52 millones de clientes que tiene cada día en todo el mundo. Kroc, que falleció en 1984, dijo una vez que no sabía lo que vendería su compañía en 2000, pero que estaba seguro de que vendería más que ninguna otra. Tenía razón.