
Viernes 4 de enero de 2008
En medio de los violentos disturbios y enfrentamientos tribales que afectan a Kenia, el reelegido Presidente Mwai Kibaki convocó ayer a un diálogo con la oposición, que aplazó un mitin de protesta para el martes.
Para intentar superar la crisis política y social que desde la semana ha sacudido a Kenia tras las elecciones presidenciales -y que ha dejado centenares de muertos y más de 100 mil desplazados-, la comunidad internacional intenta presionar por el diálogo.
La Unión Europea ha solicitado un Gobierno de consenso en el país africano para solucionar el conflicto, mientras la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, instó a buscar una solución política. La Presidenta chilena Michelle Bachelet también llamó ayer, en un comunicado, a "reestablecer la paz" y la "vigencia de los derechos humanos".
En tanto, Kibaki llamó al diálogo a los líderes opositores, quienes acusan al Gobierno de fraude electoral tras la victoria del oficialismo en las presidenciales del 27 de diciembre.
"Estoy dispuesto a dialogar con los partidos afectados una vez que la nación se haya calmado y haya bajado la temperatura política", expresó Kibaki. El anuncio fue realizado poco después de que el fiscal general de Kenia, Amos Wako, solicitara una investigación independiente sobre los comicios.
La oposición, liderada por Raila Odinga, en tanto, aplazó una protesta que se realizaría ayer en la capital, Nairobi. La movilización fue convocada oficialmente para el martes, aunque algunos de sus partidarios insistían en realizarla hoy, viernes.