
Viernes 4 de enero de 2008
Minutos antes de que se iniciarán las exequias de Julio Martínez Pradanos, el Ejecutivo, por intermedio del ministro secretario general de Gobierno, Francisco Vidal, comunicó que el Estadio Nacional será rebautizado con el nombre del fallecido periodista deportivo, que falleció el miércoles a los 84 años.
"El Gobierno ha tomado la decisión buscando el instrumento legal adecuado para que el Estadio Nacional lleve su nombre, es decir, Estadio Nacional Julio Martínez, creo que es lo que se merece un hombre de las características y la trayectoria de Julio Martínez", informó en La Moneda.
Es por eso que el vocero llegó un tanto atrasado a la misa que se realizó en la iglesia Nuestra Señora de la Divina Providencia y que tuvo la presencia, además de su familia, de colegas, del Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, senadores y diputados y de gente de las comunicaciones, como Mario Kreutzberger.
La misa la ofició el sacerdote Pedro Ossandón, vicario episcopal de la zona norte de Santiago, primero le dedicó unas palabras de gratitud a la familia del comentarista deportivo. "Ustedes nos han regalado un hombre creyente, un hombre bueno, un hombre de Dios", expresó la homilía.
El eclesiástico señaló que los chilenos se reconocen en Jota Eme. "Que bien nos hace la persona de don Julio, cuantos valores tiene este hombre maravilloso, cuantos testimonios, todos los que estamos aquí, hablando del alma y el corazón, se nos despiertan los mejores sentimientos los principios más sólidos que hemos proclamado en esta palabra santa que configuran la belleza, la dignidad y el maravilloso servicio de un hombre como Julio Martínez", prosiguió el sacerdote.
"La Patria lo reconoce como un hijo muy amado en quien todos volvemos a despertar nuestros mejores anhelos, digamos con claridad, de santidad. No es una santidad añeja, distante, antipática, prepotente, sino que la santidad de los que nos reconocemos indigentes, necesitados del perdón y de la misericordia de Dios", manifestó el vicario.
"Hoy día dan ganas de ser un Julio Martínez", agregó el padre Ossandón.
El evangelio fue leído por el relator deportivo Vladimiro Mimica y el periodista Pedro Carcuro.
Luego fue el periodista Juan Facuse, ex presidente del Círculo de Periodistas Deportivos y amigo de Jota Eme, quien agradeció en nombre de la familia del comentarista deportivo los actos de afecto y expresó palabras de reconocimiento hacia el destacado hombre de las comunicaciones.