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  Clima de guerra

  Clima de guerra

  Más de 100 países y 3.900 millones de personas enfrentan un alto riesgo de conflictos armados, caos y migraciones masivas en los próximos años. ¿La causa? Una catastrófica conjunción de subdesarrollo, sobrepoblación y severas alteraciones climáticas que ya están en curso, según un inquietante estudio recientemente publicado en Londres.

Domingo 6 de enero de 2008

A comienzos de diciembre, las voces de alarma alcanzaron el nivel político. Durante la primera Cumbre sobre el Agua de los países de Asia Pacífico, celebrada en Beppu (Japón), el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, advirtió que la lucha entre países para asegurar su acceso a recursos escasos de agua dulce será un "potente detonador" de situaciones de guerra.

Insostenibles tasas de crecimiento de la población, el creciente consumo, la contaminación y la mala gestión de los recursos hídricos constituyen, aseguró Ban Ki-moon, amenazas que el mundo deberá enfrentar en un futuro inmediato. "Las consecuencias para la humanidad son graves. La escasez de agua amenaza las conquistas económicas y sociales y es un potente detonador de guerras y conflictos", dijo. Y por si fuera poco, el cambio climático estaría transformando una "mala situación en algo peor".

Las advertencias del secretario general de la ONU tuvieron lugar semanas después que un equipo de expertos ambientales publicara, en Londres, un estudio que vincula la agudización de los fenómenos de cambio climático con riesgos inminentes de conflicto y desestabilización en diversas regiones del planeta.

Basándose en datos climáticos, historia política y económica reciente y antecedentes previos de conflicto, el informe de la ONG International Alert identifica un total de 46 países en los que habitan 2.700 millones de personas que experimentan un alto riesgo de conflictos armados e incluso guerras, debido a las nuevas condiciones producidas por el cambio climático. Según el mismo estudio, otros 56 países, que equivalen a 1.200 millones de personas, enfrentan una alta probabilidad de "desestabilización", causada también por severas alteraciones climáticas.

"Son cerca de la mitad de los países del mundo dice a LND Janani Vivekananda, autora del informe de International Alert . El cambio climático ya está aquí. Y las consecuencias más inmediatas, como inundaciones, sequías y tormentas, pueden agravar la inseguridad en el acceso a medios de subsistencia, lo que puede resultar desestabilizador en ciertos contextos. En el mundo desarrollado, estos riesgos pueden ser absorbidos por los Estados, sus sistemas financieros y sus instituciones de Gobierno. Sin embargo, en aquellos países en los que tales redes y sistemas de seguridad sencillamente no existen o ya se encuentran bajo una enorme presión debido al subdesarrollo y la inestabilidad sociopolítica, los riesgos son muy grandes".

Al menos en lo que respecta a los 102 países en riesgo, Vivekananda asegura que ya es "demasiado tarde" para esfuerzos de mitigación del cambio climático, tales como la reducción de emisiones de dióxido de carbono y del consumo energético, medidas que incluso podrían contribuir a una mayor desestabilización. "En esos Estados, la incapacidad de adaptarse a las devastadoras consecuencias del cambio climático, como una mayor pobreza, escasez de agua y alimentos, inseguridad del sustento y desplazamientos masivos de población, provocará inestabilidad política y, en algunos casos, incluso conflictos violentos. Por eso es imperativo poner los esfuerzos de adaptación de los países a las nuevas condiciones en primer lugar de la agenda internacional".

Estimaciones recientes del Banco Mundial cifran entre 10 mil y 40 mil millones de dólares el costo global de adaptación al cambio climático. No es mucho dinero en términos relativos, pero pese a ello aún no está disponible.

Incluso mecanismos que en su momento parecieron eficaces para la mitigación del cambio climático, tales como el mercado de bonos de carbono establecido en el Protocolo de Kyoto que permite a empresas de países industrializados invertir en proyectos que reducen emisiones en países subdesarrollados, evitándose una reducción mucho más costosa "en casa" , aparentemente ya han sido pervertidos. Un estudio de la revista "Nature" reveló este año que el mercado de bonos de carbono se está convirtiendo en una lucrativa industria, con retornos hasta 50 veces mayores que el costo de reducción de emisiones. Hay una masiva evidencia de desvío malicioso de créditos y de inversiones que ya habían sido decididas con antelación; en otras palabras, las empresas han utilizado el mecanismo simplemente como un recurso para generar ingresos adicionales.

CRISIS EN LA FRONTERA NORTE

El aumento de las temperaturas a nivel global es un fenómeno que ya se registra en la actualidad y que debiera incrementarse en los próximos años. Sus efectos serán variables: el aumento del nivel del mar amenazará muchas áreas costeras, en algunos países habrá sequías más severas y períodos de germinación más cortos, así como una reducción de las áreas de cultivo y una mayor desertificación, además del derretimiento de glaciares. En otros casos se registrarán inundaciones y tormentas más violentas.

Entre las áreas más afectadas se prevé que estén África occidental y central. Está previsto que los ríos Níger y Monu disminuyan considerablemente su caudal, en tanto el agravamiento de las sequías y el imparable aumento del consumo de agua debieran producir choques en dichas zonas. De hecho, ya se ha informado de conflictos violentos, originados exclusivamente por las consecuencias directas del cambio climático, entre agricultores y poblaciones que viven del pastoreo de ganado en el norte de Ghana. En Bangladesh, en tanto, las migraciones provocadas por el cambio climático ya están generando importantes tensiones y violencia. El recrudecimiento de las sequías en verano y el agravamiento de las inundaciones en las zonas costeras, desencadenadas por ciclones cada vez más severos y frecuentes, están destruyendo gran parte de las superficies cultivables. Millones de personas ya han emigrado a India, país en el que la merma del caudal del río Ganges afectará a una población superior a los 400 millones de personas, con efectos difíciles de predecir. Por otro lado, una creciente escasez de agua hará aún más difícil la resolución de conflictos en el ya volátil escenario de Medio Oriente.

En América Latina las cosas no se ven mucho mejor. Uno de los países en los que se prevén conflictos armados y desestabilización debido al cambio climático es Perú. "Su agua dulce proviene fundamentalmente de los glaciares afirma Vivekananda . Y éstos ya se han reducido un 25% en los últimos 30 años. Se estima que hacia 2015 casi todos los glaciares peruanos habrán desaparecido debido al calentamiento global, y que sus 27 millones de habitantes carecerán en buena medida de agua fresca. No obstante, una posible catástrofe social no ocurriría debido a la escasez de agua en sí misma, sino a causa de una pobre respuesta gubernamental a la situación".

"Si Perú tomara acciones inmediatas podría enfrentar en mejor pie la crisis que viene añade la investigadora . Pero el país posee una experiencia reducida de democracia efectiva, ha tenido brotes ocasionales de insurgencia y mantiene conflictos fronterizos con Chile y Ecuador. El más probable resultado será un aumento del caos, los conflictos y las migraciones masivas".

Vivekananda también apunta a las dificultades adicionales que ha generado el proceso de privatización de los servicios de agua potable. "Los intentos de privatización de servicios de agua potable han planteado dificultades en Bolivia y Perú, porque fueron impuestos sin tomar en cuenta la situación y necesidades locales".

Respecto a los posibles efectos de migraciones masivas desde Perú y Bolivia hacia Chile y Argentina, la investigadora asegura que "las migraciones en sí mismas no tienen por qué ser un factor desestabilizador", y concluye que "a través de la cooperación, países más fuertes como Chile pueden ayudar en la actual situación a países más débiles como Perú y Bolivia, poniendo a su disposición el conocimiento científico, la tecnología y los recursos". LND

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