
Lunes 7 de enero de 2008
Las fotografías eróticas vuelven a dar un dolor de cabeza al Ejército de Chile luego del bullado caso de la subteniente Marisol Vargas sancionada por mantener imágenes de carácter sexual con su pololo, hoy esposo, capitán de esa rama castrense, Igor Díaz.
La polémica, que para mayor sorpresa se concentra en el mismo regimiento al que pertenecía Vargas, el Logístico N3 de Limache, esta vez es protagonizada por supuestas soldados conscriptos.
A través de Internet se difunde una decena de imágenes, al parecer captadas a fines de 2007, en que tres mujeres vestidas con uniforme militar, aparecen en poses eróticas, semidesnudas y en juegos lésbicos en duchas y baños.
En la última jornada se supo que el Ejército supone la existencia de dichas fotografías sólo al momento en que fueron subidas a la red, por lo que esta semana entregará detalles respecto de su veracidad y de eventuales sanciones en caso que se trate de uniformadas en servicio activo.