Hasta el cuartel de la Policía de Investigaciones de Temuco llegaron los padres del fallecido estudiante mapuche Matías Catrileo, quien murió al interior del predio del agricultor Jorge Luchsinger en Vilcún.
Los familiares entregaron a la policía civil la polera que llevaba el alumno de Agronomía el jueves pasado, día en que fue baleado por Carabineros cuando acompañaba en una recuperación de terrenos al grupo indígena Lleupeko Vilcun.
“Investigaciones me solicitó esta prueba que estaría siendo significativa para probar vía peritaje la tesis que nosotros tenemos, que es que el disparo fue hecho por la espalda”, dijo Mónica Quezada, madre de la víctima.
El SML concluyó que el tiro de una subametralladora UZI atravesó el hueso del dedo índice izquierdo, perforó el pulmón del mismo lado y salió por la espalda a la altura del bajo omóplato.
Sin embargo, esto no coincide con las conclusiones de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones, que sostiene que la trayectoria del proyectil fue exactamente a la inversa de lo que sostiene el Médico Legal; es decir, ingresó por el bajo omóplato, atravesó el pulmón izquierdo, salió por el abdomen y perforó el dedo índice de la mano del mismo lado.
Para los efectos legales prevalece el informe del SML, lo que es determinante para establecer la causa de fallecimiento.