
Jueves 10 de enero de 2008
En una señal de acercamiento luego del impasse provocado por las duras palabras de Alfredo Ovalle en la Enade del 4 de diciembre pasado, la Presidenta de la República Michelle Bachelet recibió esta tarde en La Moneda al líder empresarial.
Ovalle calificó la cita como una "reunión de trabajo" e intentó poner paños fríos a la polémica, puntualizando que "nunca ha habido un impasse propiamente tal". Es más, señaló que en la audiencia "no hemos tratado el tema" con la Mandataria y sólo "hablamos de las cosas positivas".
En la Enade, Ovalle llamó a tomar con más fuerza el timón, acusó a la Dirección del Trabajo de actuar de manera sesgada y con motivaciones políticas y criticó la "poca firmeza y a veces tardía respuesta del Gobierno".
Este discurso fue recibido con molestia por parte de los ministros y la propia Mandataria hizo constantes alusiones saliendo en defensa del sello social de su gobierno.
Ovalle volvió a explicar hoy el frío encuentro en Casapiedra, señalando que "si puede haber existido una molestia de la Presidenta fue quizás mi tono de voz un poco distinto al que aplico habitualmente. Estaba nervioso en la ocasión pero ni siquiera hemos tratado el tema y eso se ha dado por absolutamente superado".
VISIÓN DE FUTURO
El líder empresarial añadió que "hay que mirar el futuro y no el pasado y lo importante es que sepamos bien cómo efectivamente el empresariado puede contribuir con el Gobierno para que exista un mayor bienestar para los chilenos".
En este sentido, manifestó su disposición a "colaborar en todo" en "este segundo período" del gobierno, sumándose al concepto instalado por la Mandataria para la etapa que viene en su gestión. Adelantó, asimismo, que "hemos fijado algunas fechas para poder reunirnos periódicamente".