
Viernes 11 de enero de 2008
Tras ser confirmado en su cargo, el canciller Alejandro Foxley asumió una posición más activa frente a la demanda marítima que Perú presentará en contra de Chile ante la Corte Internacional de La Haya.
El jefe de la diplomacia nacional -quien el lunes recibió a la Alianza- se reunió ayer con los presidentes de partido de la Concertación y con ex cancilleres, tanto de los gobiernos oficialistas como del régimen militar.
De esta forma la defensa nacional no sólo estará a cargo del equipo que liderará -presumiblemente- el subsecretario de RREE, Alberto van Klaveren, y que estaría integrado, entre otros, por expertos de la Dirección de Límites y Fronteras de la Cancillería, sino que también por expertos externos.
De hecho, ayer Foxley anunció la creación de un consejo de ex cancilleres ad hoc, integrado por los ex ministros de RREE del gobierno de Augusto Pinochet, Miguel Schweitzer y Hernán Felipe Errázuriz, y por los ex titulares diplomáticos del oficialismo, Enrique Silva Cimma, Gabriel Valdés, Juan Gabriel Valdés, y Soledad Alvear.
Se trata, explicó Foxley, de personas que "siempre han tenido el interés nacional como una prioridad. Por lo que aprovecharemos la experiencia extremadamente valiosa que ellos adquirieron en distintos momentos de la historia. Queremos construir una sola voz, un solo enfoque. Tenemos mucha fuerza para defender los intereses de Chile frente a una disputa que está planteando el país vecino".
En este contexto la incorporación de Schweitzer y Errázuriz ha sido interpretada como una señal a la Alianza de la necesidad de convertir la defensa de los intereses nacionales en un tema de Estado, por lo que ambos ex cancilleres actuarían como interlocutores ante la oposición.
De hecho, Foxley explicó "son todas personas muy distinguidas, reconocidas por todos los sectores como personas que han hecho una contribución importantísima en la construcción de una política exterior de Chile".
En este sentido, Hernán Felipe Errázuriz recalcó que los intereses del país deben ser defendidos "independiente de los pensamientos políticos", y que, pese a que "se encuentra muy confiado en esta causa", espera que el reclamo no enturbie las relaciones entre La Moneda y Palacio Pizarro.
A su vez, Juan Gabriel Valdés manifestó tener "plena confianza en que el Gobierno enfrentará la situación con la debida capacidad, inteligencia, sagacidad y fundamentos jurídicos que se necesitan".
Asimismo, en el transcurso de los próximos días se creará un equipo de juristas expertos en materias internacionales.
NI UN CENTÍMETRO
Los presidentes de los partidos del oficialismo -Soledad Alvear (DC), Camilo Escalona (PS), José Antonio Gómez (PRSD) y Guido Girardi (PPD)-, en tanto, apoyaron la actitud que se ha adoptado en el edificio Carrera, sede de la Cancillería nacional, que ha estado marcada por la tranquilidad y el hermetismo.
En el encuentro se abordó la importancia de que la demanda peruana sea tratada como un tema país, de unidad tanto política como nacional y bajo la certeza sólida de que los argumentos de Chile son dijo Girardi- "grandes y firmes", por lo que agregó- la demanda debe abordarse con "unidad, tranquilidad y firmeza", especialmente, porque "los peruanos están haciendo política con un tema que es delicado y peligroso".
En esta dirección, el timonel radical José Antonio Gómez señaló que "Chile es un país unitario, por lo tanto ni un centímetro del territorio de Chile puede estar en discusión. No vamos a aceptar de ninguna manera que aquí se venga a disputar algo que está exclusiva y claramente establecido en tratados internacionales" de 1952 y 1954.
Alvear y Escalona destacaron su confianza en los buenos resultados de Chile en La Haya, pues dijo la timonel falangista- "los instrumentos internacionales que existen, que datan de la década del 50 y que han sido aplicados en conjunto y en terreno entre ambos países, nos dan la razón".
Los preparativos chilenos y peruanos se dan en momentos en que el canciller de Bolivia, David Choquehuanca, señaló ayer que su país no renuncia al anhelo de recuperar su salida al mar, pero con soberanía, aunque -aclaró- que está "consciente" de que el retorno al Océano Pacífico "se hará de manera gradual". La demanda de Bolivia puede verse afectada por el diferendo marítimo de Perú con Chile.