
Domingo 13 de enero de 2008
No lo dicen ni hacen aspavientos de ello, pero ya son casi una cofradía. Un reducido grupo de empresarios y personeros de alta figuración pública que se acostumbraron a que sus pasos sean seguidos por un ropero de tres cuerpos con licencia para portar armas o por un discreto experto en técnicas de defensa personal.
Es el precio de ser un "PI", una "persona importante": sujetos que por eventos traumáticos o sus propios análisis o los de sus asesores están dentro del ínfimo porcentaje de personeros cuya integridad física "podría correr peligro".
Aunque la cifra de quienes contratan los servicios de compañías especializadas en protección de personas importantes ("PPI", en la jerga del rubro) en el mundo de los negocios es desconocida no hay registro oficial de "bodyguards" con permiso para portar armas, existen empresarios como Agustín Edwards, el dueño de "El Mercurio", que por su notoriedad encabezan la lista de quienes viven las 24 horas del día acompañados de una sombra letal.
Desde que la facción autónoma del Frente Patriótico Manuel Rodríguez secuestró el 9 de septiembre de 1991 a Cristián Edwards, uno de sus hijos, y lo liberó el 1 de febrero del año siguiente previo pago de un rescate cercano al millón y medio de dólares, Agustín Edwards le puso escolta a todos sus hijos.
Así, recuerda un miembro del círculo de Felipe Edwards, actual vicepresidente de "La Segunda", era común ver al menor de los seis hijos del propietario del conglomerado periodístico llegar a fiestas adolescentes acompañado de un guardaespaldas.
Edwards le traspasaría la preocupación por la seguridad personal a su primogénito, Agustín Jr. Mientras Cristián, afectado por el secuestro, optó por mudarse a Nueva York, donde trabaja en "The New York Times", y su hermana Carolina mantiene un bajo perfil en "El Mercurio", el sexto de los Agustines, a cargo del buque farandulero del conglomerado, "Las Últimas Noticias", se mueve junto a un experto en "PPI" que no lo deja ni a sol ni sombra.
Incluso lo ha acompañado en sus encuentros con Rodrigo Danús, empresario dueño de SW Consulting y Broad Eyes, la productora que edita el programa "SQP", de Chilevisión. Aunque no se ven diariamente, Danús y Agustín VI mantienen una amistad forjada entre los tsunamis de "chanes" que emite al aire "SQP", capitalizados por "LUN" en sus portadas. Cuando se encuentran para almorzar, el guardaespaldas de Agustín Jr. se mantiene a una distancia prudente acompañado por Jorge, el Rambo cubano que oficia de chofer y protector de Danús.
EL GUARDAESPALDAS DE FIDELITO
La historia de Jorge, un negro de dos metros de altura, parece salida de una cruza entre "El misterio de las Tanias" y "Las armas del ayer", los libros del economista liberal ex mapu Sebastián Edwards y el empresario y ex GAP Max Marambio, respectivamente.
Es cubano tiene la gracia de haber sido el guardaespaldas de Fidel Castro Díaz Balart, el hijo mayor de Fidel Castro, que anduvo de paseo por Chile en enero de 2007. El motivo de tamaña distinción se debe a que el actual "bodyguard" de Danús fue miembro de Tropas Especiales, la fuerza de elite de la isla, y tuvo experiencia de combate en la expedición cubana por Angola.
A nuestro país arribó en 1994 para hacerse cargo de la seguridad del personal de la Embajada de Cuba. En 1996 se licenció y decidió quedarse. Además de trabajar para Danús, cuando puede oficia de jefe de seguridad del Lamu Lounge, un local de BordeRío.
Pese a sus medallas, Danús explica que el cubano no es más que su chofer y que no teme por su integridad. "En Chile no existe esa cuestión", añade el empresario y coproductor de "Milagros", la próxima serie de ficción del diputado Marco Enríquez-Ominami, refiriéndose al riesgo de ser secuestrado. Aún así, en Broad Eyes confiesan que "el patrón" jamás se separa de su escolta.
¿Por qué lo tiene, entonces? "Nunca se sabe", dice otra fuente de la productora televisiva, principal foco de conflicto para Danús, quien también tiene intereses en el sector eléctrico las centrales a carbón Campanario y la proyectada Cardones y es uno de los detractores del proyecto Hidroaysén.
De hecho, por una información de "SQP" sobre la ruptura amorosa de Julio César Rodríguez y la actriz Francisca García- Huidobro, Danús las vio negras en mayo de 2006. El esposo de Carola Julio estaba hablando por celular cuando el "emperador de la opinología" irrumpió en los pasillos de Chilevisión para encararlo y lanzarle un gancho que Danús esquivó mientras gritaba "¡guardias, guardias!". En aquel entonces no estaba Jorge.
¿Pero cuánto de seguridad y de esnobismo hay en todo esto? Un gran amigo de Danús asegura que el ropero cubano "es para aparentar no más. A Rodrigo le gusta eso de andarse mostrando con seguridad y fumando puros en onda gángster". Algo que tipos duros como los ex GAP que asistieron al lanzamiento de las memorias de Max Marambio otro Tropas Especiales , el 4 de julio de 2007, comentaron al ver a Danús con su sombra, destacada entre el gentío en el Museo de Bellas Artes.
LAS TRES FORTUNAS Y BONVALLET
La versión chilena del clan Kennedy, la familia Matte Larraín, nunca ha tenido escoltas. No creen en la maldición de sus homólogos norteamericanos que vieron morir asesinados a John y Bobby Kennedy o en un accidente de avioneta a John junior.
Aunque son la segunda fortuna del país y es evidente su influencia en la sociedad chilena desde el Centro de Estudios Públicos, dirigido por Eliodoro Matte, la Sociedad de Instrucción Primaria (SIP), de su hermana Patricia, y los negocios, por su formación ninguno de los hermanos ha pensado en contratar seguridad personal, asegura un cercano a Bernardo Matte. Básicamente, por austeridad.
En días de semana es frecuente observar a Patricia Matte salir de las oficinas de la SIP, en el número 17 de calle Phillips, en pleno centro de Santiago, y caminar junto a la gerente de la sociedad, Andrea Fuchslocher, para almorzar en algún restaurante del sector.
O ver a Eliodoro Matte salir del estacionamiento del banco del grupo (BICE) en calle Huérfanos, manejando su BMW negro, para doblar por Amunátegui y enfilar en busca de la Costanera Norte.
Algo similar ocurre con Bernardo, quien sólo desafía su autoimpuesto bajo perfil para dar entrevistas sobre el megaproyecto hidroeléctrico de Aysén o para ser retratado a bordo de su yate, el "Pisco Sour", en regatas como la de Chiloé, que en su próxima versión parte el 25 de enero.
Del clan Angelini, la mayor fortuna del país, tampoco se conocen historias de "bodyguards". Con excepción, tal vez, del chofer experto en defensa personal del fallecido patriarca Anacleto Angelini Fabri, que solía llevar a "don Cleto" a todos lados.
De los tres grupos más ricos de Chile, son los Luksic los únicos que han decidido contar con protección personal. Igual, no son todos. Sólo Guillermo Luksic dispuso escoltas para sus hijos. La medida se habría debido a "una situación que llevó a eso", explica sin entrar en detalles un amigo de uno de los cinco herederos de Guillermo, que agrega que en estos temas el silencio y la discreción son ley primera.
Con todo, hace varios años que existen al menos siete empresas y un sinnúmero de "contratistas independientes" dedicados a la seguridad de "PPI". El mercado da para todo. Una de las más publicitadas es NN Investigadores, de Nelson Navarro.
Elegido dos veces el mejor "rati" de Chile, Navarro cuidó al incendiario gurú Eduardo Bonvallet, uno de los pocos que no tiene inconvenientes de que se sepa que tuvo escolta. En varias oportunidades, Navarro debió proteger al ex DT de Deportes Temuco de agresores callejeros. Eso bien vale la pena contarlo.