
Miércoles 16 de enero de 2008
En las salas de cine duró menos que la lencería de una novia en la noche de bodas y para pillarla entre los DVD para renta tuve que escarbar en las ediciones disponibles sólo para zona 1. Pero la encontré y muy contento me fui a mi casa con la copia de "Sicko", la última salida de madre de Michael Moore contra el sistema gringo: no sabía lo que me esperaba. Y es que después de las dos horas de este documental que se dedica a destripar el sistema de salud en Estados Unidos, uno termina destilando rabia, impotencia y muchas ganas de cambiar al mundo.
Claro, el socarrón de Moore es especialista en provocar y habría que tener el corazón tan seco como el de una momia de 4.000 años para no conmoverse con las aterradoras historias sobre los seguros médicos del país más rico del mundo. Un sistema muy parecido al chileno, pero sin el colchoncito de humanidad que todavía nos da Fonasa. Allá, según Moore, los gringos pobres se mueren frente a los hospitales o en la calle, eso sin contar con la buena parte de ellos que terminan su vejez tan endeudados por alguna enfermedad, que deben pasar sus años dorados como allegados en la casa de sus hijos.
Un documental imperdible en su mensaje y muy logrado en su estructura. Concluyente en sí mismo, aunque el tema dé para debates más encumbrados. Con precisión quirúrgica, Moore expone su punto de vista con la fuerza que siempre lo ha caracterizado. Un tipo con postura, que no disimula nada bajo la cobertura de la objetividad. Maestro en manipular las emociones y en generar cadenas de juicio irrefutables con los hechos que expone, nos sorprende con la conmovedora historia de un bebé de 18 meses que tuvo la mala suerte de caer en el hospital equivocado, con la indignante deformación de la medicina, que allá parece tener los incentivos más mal colocados que los primeros contratos del Transantiago, y con la ridícula imagen de terror que los gringos tienen de todo lo que huela a socialismo. Ni hablar de los rescatistas del 11 de septiembre, que desamparados en su país por no estar en la nómina estatal, reciben en la isla del propio Fidel "satán" Castro, una atención del primer mundo que en su país ni sueñan con tener.
Resulta imposible no congeniar con el personaje creado por Moore, esa pulga que le muerde los testículos al sistema cuando puede, que nos expone a sus senadores con números en la cabeza, cual si fueran cheques con patas y que grita a los cuatro vientos que el rey está desnudo. Su indignación representa el pensamiento amargo de un pueblo que no tiene nacionalidad y que ve cómo día a día algunos se hacen más ricos y otros más pobres y al que no le queda más remedio que reírse de sí mismo o ponerse a llorar amargamente.
Título: Sicko
Director: Michael Moore
Género: Documental
Año: 2007