
Miércoles 16 de enero de 2008
Al recuperar la libertad desde la cárcel Modelo de Barcelona, el joven se encontró con su madre, Delia Améstica, quien viajó a Barcelona para acompañarlo en el juicio. No corrió la misma suerte el otro chileno, Rodrigo Lanza, quien es apuntado como el supuesto agresor del guardia que quedó en estado vegetal. Al enterrase que Rodrigo seguía en la cárcel, Álex no pudo evitar el llanto. "Han vivido estos muy juntos. La libertad de uno es la libertad del otro", cuenta Mariana Huidobro, madre de Rodrigo.
Huidobro se enteró por la prensa que Álex y el argentino Juan Pintos fueron excarcelados y de inmediato se comunicó con el abogado Gonzalo Boye para saber por qué su hijo seguía en la cárcel de la Trinitat. Le dijeron que era una mala señal. "Mi primera reacción fue llorar. Rodrigo quedó muy afectado. Le pasa lo mismo que a mí: tiene sentimientos encontrados y mucho miedo. Está contento por Álex, pero sabemos que le están cargando todo a él porque se necesita un culpable".
Mariana Huidobro no se atrevió a llamar a Delia porque no la quiere contagiar con su tristeza. "La tengo que dejar vivir su alegría. Ella ahora está con Álex, lo pudo abrazar. Es su momento con su hijo luego de dos años".