
Miércoles 16 de enero de 2008
La figura de Harry Potter vuelve a preocupar al Vaticano, que en dos artículos publicados en su diario "L'Osservatore Romano" plantea un debate sobre el famoso mago.
"Opiniones y confrontaciones sobre el mago más famosos del mundo. La doble cara de Harry Potter", tituló el vespertino de la Santa Sede para presentar el debate sobre el personaje creado por la escritora J.K. Rowling.
En la discusión se exhiben duras criticas hacía el mago, principalmente por alabar la brujería, pero también se le otorgan halagos por su defensa del bien y la amistad.
Los reproches más duros los hace Edoardo Rialti, que en un artículo afirma que la imagen de héroe de Potter "es equivocada", denunciando que los valores que propone el joven mago son la brujería, la manipulación violentas de las personas y el conocimiento de lo oculto.
Según Rialti, Potter desprecia a todos los que no sean magos y no educa hacia "lo trascendente, sino a una vaga espiritualidad new age".
Por el contrario, Paolo Gulisano afirma en otro artículo que Harry Potter lleva al lector desde una visión individual del hombre a otra con valores morales como el bien, la entrega, el sacrificio, el amor o la amistad.
Según Gulisano, el éxito de la serie se basa en la humildad del pequeño protagonista, que expone dicho valor a una generación de jóvenes que leen poco.
Esta no es la primera vez que el Vaticano se interesa por Harry Potter. Hace dos años el arzobispo Michael Louis Fitzgerald, actual nuncio apostólico en Egipto, y Peter Fleetwood, secretario del Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas, dijeron que un buen católico puede ver películas como Harry Potter, siempre que sepa discernir y distinguir entre el bien y el mal y no pierda de vista las enseñanzas cristianas.
"No existe ningún problema. No hay nada de malo siempre que se sepa discernir. En la imaginación de todos los niños, en todas las épocas, siempre ha habido brujas, magos, magia y ángeles. Películas como Harry Potter o el Señor de los Anillos no son malas, siempre que los pequeños puedan ver en ellas el conflicto entre el bien y el mal", dijo Fleetwood.
Según aseguró el escritor Gabriele Kuby, autor del libro "Harry Potter. Bien o Mal", a Joseph Ratzinger, antes de convertirse en el papa Benedicto XVI, la obra de J.K. Rowling no le agradaba por "minar el espíritu de la cristiandad".