
Viernes 18 de enero de 2008
La crisis en Gaza se incrementa con las horas y amenaza no sólo con causar más víctimas fatales, sino con volver a congelar el proceso de paz entre israelíes y palestinos.
El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ordenó anoche "el cierre de todos los pasos" fronterizos con la Franja de Gaza, debido a los disparos de cohetes contra Israel.
Horas antes el Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó que "la guerra contra el terrorismo continuará" para detener los "insoportables" disparos de misiles contra territorio israelí y agregó que Israel no dispone de una "fórmula mágica" para terminar con esos ataques.
El Premier destacó que Israel apunta a atacar sólo a los culpables y no a la población civil de Gaza, y afirmó que "hará todo lo que sea necesario con justo equilibrio y consideración" para combatir a Hamas, la Jihad Islámica y los demás grupos palestinos.
Pero el presidente palestino Mahmoud Abbas cree que las incursiones militares y los ataques israelíes deben detenerse por completo e incluso habría amenazado con cancelar los diálogos con Israel y renunciar a su cargo. Así se lo habría dicho a la propia secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice, según informó una radio estadounidense en lengua árabe, Radio Sawa, citada ayer por la radio militar israelí.
En tanto tropas israelíes intensificaron ayer sus operaciones sobre Gaza, donde murieron dos palestinos en un ataque aéreo en Bet Lahiya (norte).
Paralelamente, milicianos palestinos volvieron a disparar misiles Kassam contra la localidad israelí de Sderot, donde causaron heridas a una mujer y daños a algunas casas.