
Viernes 18 de enero de 2008
Las reacciones del Informe de Política Monetaria entregado el miércoles por el presidente del Banco Central, José de Gregorio, no paran. Ya no sólo por la baja en las expectativas de crecimiento o por el alto nivel que mantendrá la inflación en 2008, sino que por una idea que se expresó en el debate y que volvió a oídos de los expertos: el encaje.
La medida -utilizada en la década de los noventa por el Banco Central- consiste en evitar el ingreso al país de capitales especulativos, más conocidos como "golondrinas" que -aprovechando una coyuntura de mayores tasas de interés- provocan una caída en el tipo de cambio.
Esta idea que parecía guardada en el baúl de los recuerdos del ente rector fue reflotada por el senador Carlos Ominami (PS) ante una actitud que calificó como "despreocupada y resignada" de la autoridad monetaria ante el descenso del tipo de cambio. "En su momento tuvimos un buen mecanismo para enfrentar esa situación que es la del encaje. Entiendo que ahora está limitado por la suscripción de algunos acuerdos internacionales, pero debiera haber una discusión de cómo limitar el ingreso de capitales de corto plazo para ponerle un freno para darle una buena lección a los especuladores, que algún día pierdan plata", sostuvo el senador.
Las trabas que menciona el legislador están dadas por los Tratados de Libre Comercio firmados con Estados Unidos y Canadá que restringirían la posibilidad de establecer un mecanismo de encaje.
En esta línea, el director de estudios de Libertad y Desarrollo (LyD), Tomás Flores, asegura que esta medida es impracticable. "No se puede porque el TLC con Estados Unidos estableció que no se podían aplicar restricciones al movimiento de capitales entre ambos países". Tal aseveración es refutada por Ominami quien plantea que el TLC "lo que dice es que se puede utilizar por un año en situaciones criticas", episodio que, a juicio del legislador, ya se está viviendo.
Ante esto, la senadora Evelyn Matthei dijo que "yo pensaba que los encajes los habíamos dejado en los años noventa y aleluya que ya los hayamos dejado, pero cuando empiezan nuevamente a hablar de políticas de encaje me gustaría saber cuál es la posición del Banco Central respecto a ese tipo de medidas".
El titular del Central comentó que hoy existe un nuevo esquema de política monetaria "donde la flexibilidad es lo que precisamente debería romper los incentivos a estas graduales y persistentes entradas especulativas".
Ffrench-Davis
En todo caso, la alternativa de integrar nuevamente los encajes encontró eco en una voz más que autorizada: el economista de la Universidad de Chile Ricardo Ffrench-Davis el cual señaló que "eso se ha estado haciendo en Argentina y Colombia, quienes pragmáticamente tomaron ese camino. Chile que fue pionero en esa materia, no debiera ser el último en considerarla, pero los sesgos ideológicos son un grave obstáculo", sentenció.
La idea también aparece atractiva para el gremio exportador. Ayer, los principales dirigentes del sector se reunieron para coordinar un plan de acción ante la baja del tipo de cambio. A la salida de la cita, el presidente de los exportadores, Ronald Bown, dijo que "no descartan" solicitar un encaje.
DE GREGORIO SE ABRE A INTERVENIR EL MERCADO
Para dar más vuelo a la idea de la intervención monetaria que plantean varios sectores productivos, ayer el titular del Banco Central, José de Gregorio, dio una señal de apertura a la opción de intervenir el mercado cambiario, aunque aclaró que si esto se produce no será a corto plazo. "Es algo que evaluamos permanentemente. Los niveles son cosas que va determinando el Consejo en su momento, pero es una posibilidad que tenemos siempre dentro de nuestro esquema de flotación cambiaria, y no hay ninguna decisión ni mecánica respecto de eso", señaló.
"Nosotros velamos porque haya estabilidad de precios. Ese es nuestro mandato y permite que nuestra economía tenga un ciclo económico más atenuado, con menos fluctuaciones. Eso permite y da espacio para que la economía se desarrolle y crezca. Esa es la contribución principal de la política monetaria al crecimiento y a la competitividad", apuntó el titular del Central, quien añadió que "a nosotros no nos interesa usar el tipo de cambio como herramienta de desinflación".
Además, el economista destacó el aporte extra de 200 millones de dólares al Fondo de Estabilización de Precios de los Combuistibles que aprobó el Senado ya que contribuirá a disminuir las presiones inflacionarias, aunque señaló que la única manera de controlar y hacer converger la inflación hacia la meta proyectada es a través del uso de la política monetaria. "Llegar a la meta es algo que vamos a conseguir con la política monetaria", afirmó el presidente del instituto emisor.
