
Viernes 18 de enero de 2008
Un pronóstico sombrío tiene la guagua de 24 días golpeada ferozmente por su padre de nacionalidad ecuatoriana. La jefa de unidad de pacientes críticos del Hospital Roberto del Río, Bettina Von Dessauer, explicó que de sobrevivir el lactante -que todavía se encuentra en estado grave- quedaría con graves secuelas neurológicas.
La doctora se mostró muy preocupada por el devenir del bebé, pues las secuelas en las funciones cerebrales todavía no se pueden delimitar del todo.
Es así como la leve mejoría que ha experimentado el pequeño Tomás tiene atentos a las autoridades hospitalarias, quienes no ocultaron a la prensa su evidente intranquilidad por el futuro que le espera al menor.
El niño tiene fracturadas las extremidades inferiores, costillas y varias zonas del cuerpo, por lo que para los médicos es un hecho evidente que sufrió un maltrato constante en el tiempo.