
Miércoles 23 de enero de 2008
A un "pacto de silencio" en la institución atribuyó el senador y presidente del partido Socialista (PS), Camilo Escalona, la dificultad para dilucidar las eventuales responsabilidades en los crímenes de Paine del comandante de la Segunda División del Ejército, General de Brigada, Luis Guillermo Castro Muñoz.
El dirigente, luego de visitar al ministro vocero Francisco Vidal para tratar el tema, reconoció que "hay una doctrina de que el Ejército constitucionalmente no puede escapar, en el sentido de lo cual los tribunales de justicia tienen que operar"
"Sin embargo -acotó-, opera en los hechos un pacto de silencio y que está presente en este caso y se ha hecho presente en las palabras del principal inculpado, el ex teniente (Andrés) Magaña, quien ha señalado que aunque él supiera la identidad de los que participaron de estos hechos, no las diría".
Destacó que "lo que nosotros queremos que el país sepa es que el PS quiere que el Ejército haga, definitivamente, a un lado este pacto del silencio, que posibilite que los Tribunales de Justicia operen", dijo. Enfatizó que "aquí no puede haber desigualdad ante la ley".
Aquí se refirió al caso de Castro, ascendido el 23 de octubre de 2007 a General de Brigada, quien la semana pasada prestó declaración ante el juez de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Héctor Solís, en calidad de inculpado por este caso.
"Mientras opere este pacto de silencio y los hechos no sean conocidos, ni por los tribunales ni por los mandos, entonces es que llegan a responsabilidades de este tipo personas que han participado de estos hechos, el pacto de silencio opera como especie de cáncer en nuestra convivencia nacional", manifestó el parlamentario.
Consultado por un eventual descuido en el Gobierno al visar dicho ascenso, Escalona insistió en que "la prudencia aconsejaría que la principal unidad militar del país no esté en unas manos con esa carga detrás".
En el caso Paine se investiga la desaparición de 24 personas de esa localidad -entre septiembre y octubre de 1973- y la exhumación y traslado de los cuerpos en 1978.