
Jueves 24 de enero de 2008
La oposición venezolana no está dispuesta a ceder terreno en las próximas elecciones de gobernadores, alcaldes y concejos municipales programadas para fin de año. Debido a ello siete partidos contrarios al Gobierno del Presidente Hugo Chávez firmaron ayer un Acuerdo de Unidad Nacional.
Los partidos Copei, Acción Democrática, Movimiento al Socialismo, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Bandera Roja, Causa R y Alianza Bravo Pueblo destacaron que sólo el último de los diez puntos de su pacto fue destinado a la designación de "candidatos unitarios", que serán elegidos a través de encuestas u otros mecanismos que garanticen que la oposición esté representada en los comicios de noviembre por quienes tengan "mayor posibilidad de triunfo".
El documento establece otros nueve puntos programáticos que aluden a una acción política de respeto a la pluralidad ideológica, a la propiedad privada, por una mayor seguridad pública, combate a la pobreza, educación no ideologizada, política exterior "para la democracia y la paz" y que los militares acaten los mandatos constitucionales que los obligan a ser "institucionales, al ser imprescindibles para la democracia y la unidad del país".
"No es sólo un acuerdo para garantizar las candidaturas unitarias, sino también una visión de país, de valores, una propuesta no sólo para los opositores" a Chávez, dijo Luis Planas, secretario general del democratacristiano Copei, abriendo así las puertas a otras organizaciones políticas, sociales y a la ciudadanía en general.
A su vez, Enrique Mendoza, líder de la extinta Coordinadora Democrática -que aglutinó a la oposición en el fallido golpe de Estado de 2002-, aseguró ayer que los alcaldes y gobernadores afines al actual Gobierno tienen un rechazo de "al menos un 80% de los electores".
Chávez "no va pa l baile. Los principales estados y ciudades van a caer en las manos de las fuerzas democráticas y él lo sabe" y "si el 2 de diciembre de 2007 ocurrió lo que ocurrió, lo que va a pasar en noviembre no será sorpresa", añadió.
En diciembre, Chávez sufrió su primera derrota electoral desde 1998 en un plebiscito que convocó para aprobar la nueva Constitución.
INTRANQUILIDAD EN LAS FFAA
En tanto el ex ministro de Defensa y hasta hace poco hombre de confianza de Chávez, general Raúl Baduel, señaló ayer que aunque "no soy vocero de las FFAA, pero puedo decir por mi experiencia de 35 años de servicio activo y por el contacto que mantengo de manera informal con muchos compañeros, que ha generado en principio mucha incertidumbre e intranquilidad en el seno de las Fuerzas Armadas" las declaraciones del Presidente en favor de la guerrilla colombiana de las FARC.
Baduel recordó que, tras un ataque de la guerrilla en 2004 contra una unidad militar venezolana, Chávez ordenó repeler con contundencia a las FARC. "Ahora vemos un cambio diametral en esta posición, lo que a mi manera de ver genera un dilema a todos los jefes militares que comandan unidades acantonadas en la frontera suroccidental con Colombia".
El general (quien pasó a retiro el 18 de julio de 2007 y desde entonces ha criticado varias iniciativas gubernamentales) reprochó también la solicitud de la Asamblea Nacional de pedirle a Chávez que declarara a las FARC como beligerante. Dicha petición "ratifica la no autonomía de ese poder que además actuó de manera espontánea y para mí equivocada, pronunciándose fuera del marco institucional" de Venezuela, explicó Baduel.