
Jueves 24 de enero de 2008
La toma de la catedral penquista desde el martes por seis manifestantes mapuches tiene a las autoridades eclesiásticas complicadas. La huelga de hambre que acaban de iniciar los activistas que apoyan la causa de Patricia Chepa Troncoso y piden la libertad de los presos mapuches, hizo reaccionar al mismo presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic quien llamó a deponer las medidas de presión.
En una carta personal, según confidenció el vicario general del Arzobispado de Concepción, José Cartes, Goic le pide a la Chepa dejar la huelga de hambre que la tiene al borde de una falla multisistémica.
"Ayer en la tarde el presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, mandó un emisario para contactarse con la señora Patricia Troncoso. Esperamos que de ahí surjan unos buenos oficios para poder llegar a feliz término en esta situación", se señala en el documento.
La Iglesia confirmó que está realizando los mejores esfuerzos para seguir con el diálogo y conseguir la solución pacífica de los problemas.
No obstante, los manifestantes en toma seguirán en el recinto eclesiástico mientras no se libere a Troncoso y se derogue la ley antiterrorista.