
Sábado 26 de enero de 2008
Al parecer el matrimonio y la paternidad no calmaron en nada la vida de Luis Miguel. El popular cantante se dejó llevar por la pasión con la mismísima Luciana "Luli" Salazar, sin pensar que sería sorprendido en el acto mismo por su mujer, la actriz Araceli Arámbula.
Así al menos lo señalaron ayer las páginas del diario argentino El Clarín en que se aseguraban que Arámbula había ido de sorpresa a visitar a su esposo en la mansión que éste tiene en Acapulco, encontrándose con la apasionada escena en la cama matrimonial.
Según se relató el matutino trasandino, la despechada mujer no se quedó callada ante el sorpresivo encuentro y trató a la pareja con los más fuertes calificativos. Luego, se dio vuelta y desapareció con un gran portazo.
Tras el escándalo originado con la publicación de la nota, la propia "Luli" dio una juguetona versión a una radio de su país. "Siempre fui un enigma, no hablo de esas cosas. Me cuido mucho en lo personal y no respondo cuestiones que involucren a otra persona. Además yo estoy haciendo temporada en Mar del Plata desde mediados de diciembre... no tengo tiempo para viajar a México. Sería casi imposible...", se explayó la vedette.
"Tengo que apagar el celular porque me están llamando de Chile, Perú, Colombia, México, Miami... de todos lados, también de Europa. Es una locura todo esto", sentenció.
Pero lejos de ponerse a la defensiva, la modelo aprovechó de jugar con el rumor que tiene a todo el ambiente del espectáculo revolucionado. Así, Salazar afirmó que su agenda estaba repleta como para tener compromisos anexos en tierras aztecas que la llevaran a cruzar todo el continente. "Salvo que me pongan un avión privado ", afirmó al locutor juguetonamente.
Siguiendo con las confesiones, la voluptuosa modelo confirmó que no estaba de novia, pero afirmó que tampoco estaba sola, dando más sentido a las afirmaciones que la señalan como la nueva conquista de Luismi.