
Domingo 27 de enero de 2008
"Todos nacimos con el pelo con sangre".
Papas Fritas
"¡Pendejo de mierda!". Esas palabras debe haberlas provocado cientos de veces. En profesores, enemigos o curadores de galerías. Algo parecido debe estar pensando ahora Milan Ivelic, director del Museo de Bellas Artes, espacio que en estos momentos acoge la VI Bienal de Arte (ver recuadro Triatlón). Ahí se exhibe "La isla de Papas Fritas", instalación que hasta el momento ha pasado el cuestionamiento de la autoridad del museo, quien, según el semanario "The Clinic", habría tratado de bajar parte de la obra.
"La obra no se toca", dispara el autor en calle San Diego bajo el sol abrasador de enero.
En "La isla de Papas" la crítica a la Concertación se mezcla con garrotazos a los medios de comunicación y la institucionalidad cultural. El grito silencioso de Eduardo Segundo Miño Pérez, hombre que se quemó a lo bonzo en la Plaza de la Constitución el 30 de noviembre de 2001, se funde con el llanto estúpido de Solabarrieta en Atenas o con un trastocado spot de Transantiago donde Zamorano le explica lo inexplicable a un "miserable".
Papas Fritas tiene 24 años, pesa 53 kilos, tiene tatuajes de Yakuza (mafia japonesa) en los antebrazos. En la zona lumbar tiene otro tatuaje con el logo del Gobierno de Chile que el visitante del museo podrá azotar con un látigo. También pretende subastar a Ivelic y va a poner una estatua de la ministra de cultura, Paulina Urrutia, con cuerpo de sor Teresa de Calcuta y cara de Sarita Mellafe (personaje de la teleserie "Fuera de control"), para que los feligreses recen por un Fondart o agradezcan favores concedidos.
Tensionando el gallito eterno entre arte y poder, Papas Fritas consiguió que el museo le diera luz verde a su exposición. Le pidieron que no hablara con los medios, pero Francisco Javier Tapia Salinas es un "pendejo de mierda" duro de callar.
NO HABLES CON EXTRAÑOS
Francisco Javier Tapia Salinas nació en 1983 en San Miguel, en una casa como la que sale en el video "Sudamerican Rockers", de Los Prisioneros.
Estudió en el Colegio Chile de Gran Avenida, de donde lo echaron por "parado". "Nunca he tenido respeto por la jerarquía", dice en la shoper a Otto Más, de calle San Diego. Luego se fue al Colegio Lucila Godoy, del cual también lo expulsaron.
Cae al Experimental Artístico de Quinta Normal, donde su curiosidad por las artes plásticas hace metástasis y se convierte en especialista de técnica con Masking Tape (cinta adhesiva) haciendo balones perfectos para las pichangas del recreo. En tercero lo intentan expulsar por un confuso incidente con una bomba de ruido. En las postrimerías de ese curso, sólo lo dejan rendir exámenes. En ese momento se gana un premio de artes visuales y el director del colegio le da la oportunidad de volver.
"Tienes las puertas abiertas", le dijeron, pero al momento de matricularse le estamparon un no en la cara. "Se me rompió el corazón. Ese día me fui llorando caminando por Ureta Cox hasta mi casa", relata mientras la camarera de la shopería pone un plato de papas fritas en la mesa.
Desde ese momento se juramentó no volver a estudiar en establecimientos formales. Ahí comenzó su preparación autodidacta; como un terrorista que afina el mecanismo de una bomba, comenzó la creación de su vida y su obra. Limpió zapatos para amigos zapateros de su padre y pudo pagarse internet. Así comenzó a bajar información que terminó en inmensas enciclopedias hechizas de artes visuales.
-Te dicen Papas Fritas por caliente
-Jaaaa, no, me dicen así desde los seis años.
En Argentina, papas fritas es sinónimo de ahuevonado, pero el mote de Francisco se lo adjudicó su hermano por el comercial de Papas Evercrisp, donde un policía le pide papas a un niño parecido a Francisco cuando chico. Ese niño responde en el spot: "Mi mamá me dice que no hable con extraños". Bautizado en casa, en el colegio le vuelven a poner Papas Fritas porque lo encuentran parecido a los monos que salen en el suplemento del mismo nombre del diario "La Tercera". Con el seudónimo y agarrando papa, termina sus estudios en un colegio 2x1. Ahí César Leighton, un profesor de historia con pinta de punky y experto en historia de la medicina en Chile, le abre la mollera y lo pone en contacto con la escena de artistas visuales.
La luz cae oblicuamente en las mesas de la shopería y Papas come papas en un acto de canibalismo inmortalizado con ketchup. Él sólo toma Coca-Cola y fuma cigarrillos. No consume alcohol ni drogas. "Soy muy delicado de guata, muy mamita ", dice recordando a la artista visual colombiana Libia Posada, a René Valenzuela y Magali Mora, del colectivo Kiltraza, otros de sus mentores en el mundo del arte y la intervención del espacio público.
TULLIDO, A LA LIFE Y REALITY EN LA CASA
Sus primeros pasos como artista visual los da en exposiciones de universidades. Arcis, la U. de Chile y la UC cobijan su trabajo con Masking: hombres lectores sin cabezas aparecen en la Católica gracias al apoyo de Gepe, músico y diseñador UC, con quien se relaciona a través de Jacobino Records, plataforma musical donde Papas tiene su proyecto musical Burn Fire Proyect, con el que hace sonidos con objetos. (Para los interesados, el disco se puede descargar en www.jacobinnodiscos.cl).
En 2005 interviene su hogar con la obra "Todo comienza en casa". "La casa es la obra, llegaban visitas y decían: ¿y esto quién lo hizo? Eso lo hizo mi viejo pa frenar la humedad", respondía él.
Luego vino "A la life", un mochileo por Santiago durmiendo en plazas públicas y bañándose en piletas y también en el Mapocho. La idea era recorrer la ciudad sin plata y en plan turista. Después, en Matucana 100, presentó "Cuando Dios hizo al artista contemporáneo me hizo a mí", donde un clon de Papas sentado en silla de ruedas representaba al artista inválido: "Soy panchito, necesito plata para comprarme cola fría", decía en la escultura de Masking. "Representaba a un inválido, al artista lisiado o simplemente inútil", argumenta Francisco. Después vendría "Conchito de su madre", donde hizo actuar a su vieja de dueña de casa, quien repasaba la memoria emotiva entre madre e hijo menor.
En la galería del Bench (BancoEstado) expuso "Remixerd" cambiando todas las reglas del juego una vez que el montaje fue aprobado. "Hinché las pelotas y me censuraron, escribí FUCK (Fornicar bajo el consentimiento del Rey) con las invitaciones a la exposición el concepto era preguntarse qué tan transgresor se podía ser en una galería".
-¿Y puedes ser transgresor en una galería dentro de la institucionalidad?
-Se puede. Puedo enviar un proyecto que les guste, pero dejo los márgenes para cambiar el proyecto una vez adentro. Manipulo, cambio y giro, hago todo lo contrario y empiezo a generar tensión dentro de la institucionalidad, provoco.
-Y así provocó también en el Mavi.
-"Me dijeron mil huevadas y el curador no fue capaz de decirme que a la directora no le gustó o que no va con la política editorial. Me dice: Cámbialo, porque no sé qué . Yo no lo cambio, yo no expongo, dije. Yo esperaba algo más figurativo , me dijo el curador; pero, ¿cuándo he hecho yo algo figurativo? Si quieren eso que vayan a buscar huevones a la Finis Terrae No es mi problema si los artistas visuales son flojos en Chile, si para las exposiciones colectivas trabajan poco y para las individuales van con todo. Yo me saco la chucha".
-¿Es flojo el artista visual chileno?
-Es flojo y mamón. La generación de los noventa es floja y mamona. Hace currículum para ganarse el Fondart. No lo digo de mala onda, pero es lo único que pueden hacer para poder sobrevivir; de lo contrario tendrían que trabajar en un call center o cagarse de hambre y deprimirse.
TODOS TENEMOS UN MIÑO DENTRO
"La isla de Papas" son dos muros y un techo. A su costado hay un bote inflable (por si naufraga), un quitasol y arena de playa. Bajo la madera desechable hay un aparato de televisión. Atrás, en
una escultura de Masking, aparece algo así como un buzo soldador con una bandera negra. Al costado, además, hay una pizarra donde con puño y letra de Papas se leen en orden cronológico las diez partes de su obra; la primera, que finaliza hoy, es "Eterno resplandor de un país sin recuerdos". Así se suceden nueve acciones insólitas, delirantes y polémicas. Entre ellas "I see dead people" (del 29 al 31 de enero), donde el artista invita al visitante a azotar su tatuaje del Gobierno de Chile a cambio de 100 pesos. "También hay un combo por una luca que incluye un pollo", dice afuera de la shopería y camino al Cine Arte Normandie, donde está a cargo de las luces para el show del músico sueco-argentino José González.
"Eterno resplandor de un país sin recuerdos" es desplegada en un video de 27 minutos que cuestiona al sistema con imágenes de YouTube acompañadas de una voz robótica que las increpa.
"La imagen es pixelada como los recuerdos, obligo al público a agudizar la vista, a mirar con esfuerzo", dice Papas. El video comienza con imágenes del programa infantil "Cachureos", luego viene un desfile de imágenes que critican al mercado, al Gobierno, el Transantiago, la "transición a la democracia", el racismo y la violencia ciudadana; aparecen imágenes de Pinochet y de fanáticos de Pinochet en su funeral. Papas bombardea la memoria con los bajos fondos del sistema, rescata del olvido a dos hombres quemados a lo bonzo (Eduardo Miño y Jacinto Bustos) y los entrelaza con imágenes de la Copa Libertadores de Colo Colo 91 o el patético llanto de Solabarrieta en Grecia. En medio la voz robótica se pregunta: ¿qué recordamos? También hay imágenes sobre la campaña del No y la candidatura de Bachelet.
La gente se agolpa a ver "La isla" mientras Patricio Bañados explica que votar "Sí" significa dejar todo como está, y votar "No" es volver a poner a Chile en su cauce histórico natural.
Corte y la voz robot se pregunta irónicamente: "Señor De la Maza, parece que el curso natural de Chile es el fascismo".
-Alfredo Castro rescató el año pasado la figura de Miño en la obra "Erostrato". ¿Cuál es tu vínculo con Miño?
-Espero que la familia de Miño no me malinterprete cuando digo Miño te hace grande o "En cada uno de nosotros hay un Miño adentro". Creo que Miño representa el dolor, su acto terrible y doloroso lo hace por sufrimiento, porque no soportó más esta realidad de mierda. Primero se apuñala y luego se quema porque no aguanta la cagá que hay en el mundo. Nos acordamos que vino New Kids on the Block , y no que un huevón se quemó a lo bonzo por una enfermedad producida por el trabajo en la empresa Pizarreño, lo mismo pasa en Pascua Lama o en el sur con los cisnes".
A COMBOS CON LA INSTITUCIÓN
Ahora, a Milan Ivelic le parece divertida la idea (ver recuadro Triatlón), pero, según informó "The Clinic" el pasado jueves, su malestar fue extremo cuando se enteró por una nota de "El Mercurio" que sería subastado por Papas Fritas. Y no sólo eso, la instalación sobre Paulina Urrutia, el trato a unos inmigrantes en la intervención "Permuto dos peruanos en buen estado" y la presencia de un perro en el instalación "El neonazi chileno" preocuparon a la cabeza del museo.
-Estás provocando a la institución y a la vez estás siendo parte de ella.
-Molesto, meto el dedo en el ojo, los saco de los esquemas, se desesperan y no saben qué hacer; lo más seguro es que la próxima bienal será más restringida.
-Papas no profundiza en el encuentro del lunes, pero una fuente que solicita anonimato y que también tuvo acceso a esa tensa reunión da un ejemplo del tenor del cónclave.
-"El director estaba molesto, porque no sabía que sería subastado y se mostró preocupado por varias de las acciones que contemplaba la participación de Papas. En especial por la participación de un perro en El neonazi chileno (programada entre el 5 y el 8 de febrero), donde una mujer negra cuidará a un quiltro con look de perro policial. El director decía que la presencia del perro no era higiénica y Papas contestaba que obvio que era higiénico, porque en la instalación hay una estructura alemana nazi. Hay una negra esclava del perro que le limpia la caca. Ella está desinfectando con un Lisoform todo el tiempo, lo peina, lo baña, la jaula mide lo mismo que las que tiene la Sociedad Protectora de Animales; además, hay un ventilador que se prende si el perro jadea. Al final se discutió bastante, pero luego de dos horas de reunión se dio luz verde a la exposición", relata la fuente.
En el Normandie todos buscan a Papas, el músico José González prueba sonido y el artista visual perillea en la mesa de luces. Sobre esa reunión del lunes no habla.
Sólo dice que le interesó la propuesta de la curadora y la oportunidad de ponerle la soga al cuello a la institución.
Si no bajan su muestra y la autoridad respeta el trabajo crítico del artista, desde hoy hasta marzo el público tendrá la oportunidad de ver y juzgar la obra de Papas Fritas. Podrá sentir repulsión, pensar que es una huevada estúpida o emocionarse.
El tráfico bullicioso acompaña el retorno de los oficinistas a sus casas. En calle Tarapacá el fotógrafo de este medio le pide una toma para recorte a Francisco, "por si te morís, pa' ponerte en portada ". Papas Fritas ríe con sus dientes y todo el cuerpo. "Tengo varias obras para después de mi muerte. Hay varios que saben qué hacer cuando yo sea un fantasma", dice. Desde el Normandie unos gritos lo apuran y su delgada figura se pierde en las fauces del viejo cine. Al Papas se le ama o se le odia. Si el infiel lector está en el segundo grupo puede ir a darle latigazos el martes en su isla. Por 100 pesos puede golpear su lomo tatuado con el logo del Gobierno de Chile.