
Miércoles 30 de enero de 2008
Durante todo un año Cristián Sánchez debió dejar los asépticos estudios de televisión para traspasar los muros carcelarios y vivir a diario la dura rutina de la vida en los centros penitenciarios. Aunque parezca raro, sus visitas no fueron para cumplir alguna condena de reclusión nocturna, sino para las grabaciones de "Nadie está libre", el primer docu-reality que se realiza al interior de una cárcel.
Y para eso estuvo trabajando codo a codo con Gendarmería de Chile. En un año de trabajo de campo, visitó la cárcel de San Miguel, la ex Penitenciaría de Santiago y la cárcel de Valdivia, donde junto al director Rodrigo Leiva ("Cara & sello", "Cásate conmigo"), a cargo del área de docu-realitys de Canal 13, grababa las historias de vida que transcurren dentro de la cárcel, ya sea de un preso o de los efectivos de Gendarmería.
"Es un mundo que me apasiona personalmente, rayo con la fotografía que se puede lograr dentro de las cárceles hay mucha humanidad, más de lo que uno tiende ver en reportajes amarillistas. Pero no voy a entregar detalles de la serie, ya es un proyecto que me ha tomado varios años, básicamente para lograr la confianza de Gendarmería, y tengo un acuerdo de caballeros con ellos que debo respetar", señala Rodrigo Leiva.
A la actual pareja de Diana Bolocco siempre se le ha encasillado como un animador liviano en sus comentarios y contenidos, por lo que el estreno del nuevo docu-reality significará una verdadera prueba de fuego: de "eterna promesa" de la televisión a ser capaz de tocar otras temáticas.
La producción contempla ocho capítulos, y si bien estaba pensado para ser parte de la parrilla programática del primer semestre, Canal 13 decidió postergar su salida al aire, para afinar algunos detalles, según señala una fuente al interior de la estación católica.
Una experiencia similar
La producción está inspirada en experiencias similares hechas en otras latitudes. Tal como la realizada en Argentina, por el canal América 2, que con gran sintonía transmitió "Desde adentro", a cargo de la productora GP Producciones.
El docu-reality marcó un hito en la televisión trasandina, tanto por su éxito como por la unión entre el género del reality show y los documentales.
"A diferencia de lo que está haciendo la televisión chilena, aquí son los propios convictos quienes tienen en sus manos la cámara portátil y la libertad de registrar imágenes a partir de su propia iniciativa", señaló Tristán Noblia, director de contenidos de GP Producciones.
El realizador argentino indica que a los presos se les enseñaron las funciones básicas de una cámara en un taller, proceso que se complementó con algunos testimonios.