
Miércoles 30 de enero de 2008
Ni signo de debilidad ni doblada de mano. Aceptar las peticiones de la activista mapuche Patricia Troncoso, conocida como "La Chepa", son beneficios que se enmarcan dentro de la ley y que le permiten al Gobierno terminar con el asunto dando vuelta la página para iniciar una nueva política indígena.
Así de claro fue el ministro secretario General de la Presidencia José Antonio Viera-Gallo al ser consultado por las críticas que causó en distintos sectores los beneficios que fueron otorgados a la mujer, tras los 110 días de huelga de hambre.
El ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, también se refirió al tema señalando que el Gobierno, ante todo, "privilegia la vida, y estamos dispuestos a flexibilizar y a hacer las cosas de manera que aquí no suceda ninguna desgracia. El resto nosotros no estamos en una competencia de quién tiene la mano más dura".
Las declaraciones del secretario de Estado no sólo dejan entrever la incomodidad en La Moneda por la lectura que se hizo del tema -de ahí que la jornada de ayer estuviera marcada por declaraciones que apuntaban a la "humanidad" del Ejecutivo- sino además en directa respuesta a la oposición, que acusaron falta de mano dura por parte del Gobierno.
Tras reunirse con la Presidenta Bachelet y el ministro vocero de Gobierno, Francisco Vidal, el ministro Pérez Yoma aclaró que el caso de "La Chepa" no sentará ningún precedente, pues "esto es un caso específico, ha intervenido la Iglesia Católica, la que nos ha solicitado que tengamos una mirada especial sobre este tema y así lo hemos hecho y estamos muy tranquilos".
El ministro aseguró que "lo importante es ver que estamos enfrentando el problema de una manera bastante global con el nombramiento de un comisionado presidencial, aludiendo así a la designación de Rodrigo Egaña Baraona. No sólo se trata de Patricia Troncoso, sino de los pueblos indígenas en general del país.
"La idea es lograr hacer una política integral, mejor diseñada y espero que los resultados se vean en los próximos días", señaló.
Para el titular de Interior, la principal preocupación era la posibilidad de un desenlace fatal por cuanto llevaba "demasiados días en huelga de hambre". Según él, la intervención de la Iglesia "fue fundamental, muy crucial y creo que como un signo de buena voluntad y de acercamiento era algo importante de hacer.
De hecho, un eventual deceso de Troncoso dejaría a La Moneda en el peor de los escenarios, pues no sólo se apuntaría a la tardía reacción gubernamental respecto de la situación de Troncoso -y por extensión al poco manejo en el conflicto mapuche- sino que además, y gracias a lo anterior, validaría la causa mapuche con una nueva "mártir".
Pero también preocupaba la mirada internacional respecto a los derechos de los indígenas en Chile. La muerte de "La Chepa", entorpecería el camino legislativo de dos proyectos clave para el Ejecutivo: reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, y la aprobación del convenio 169 de la OIT. A esto se suma que el país espera entrar en el cupo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en abril próximo.
COMITÉ DE CONFLICTO
La preocupación de La Moneda por el tema mapuche a raíz del caso de "La Chepa" es evidente. De hecho, fuentes al interior de La Moneda aseguraron que el Ejecutivo ya cuenta con una estrategia especial para enfrentar el tema, la que incluiría reforzar el Comité de Conflicto, instancia que es coordinada por el subsecretario general de la Presidencia, Edgardo Riveros.
La idea es que a partir del mes de marzo el comité profundice el análisis de cada caso, integrando una mayor cantidad de actores sociales, que incluso podrían venir de sectores como el empresariado y la Iglesia Católica. "
Si el conflicto es Codelco, por ejemplo, que se integre alguien del Ministerio del Trabajo y del gremio sindical", explican.
Al respecto, el ministro Pérez Yoma dijo que para el Gobierno es muy importante "la anticipación, prevenir, estar atento sobre cuáles son los posibles conflictos y buscar todas las medidas para tratar de evitar esto".