
Jueves 31 de enero de 2008
La baja de los precios y el mal funcionamiento del Transantiago, han hecho aumentar la compra de motocicletas el 2007 y con ello, el aumento de niños quemados por sus tubos de escape. La Corporación de Ayuda del Niño Quemado (Coaniquem) detectó un aumento el año pasado de casos de quemaduras en un 77 por ciento.
Así, desde enero a diciembre, 73 niños se atendieron en la entidad por esta causa. En su mayoría eran menores con quemaduras de tipo intermedia y profunda, cuyas edades variaron entre 0 y 18 años.
Por esta razón, el director del centro de rehabilitación de Coaniquem, en Santiago, doctor Rolando Saavedra, señaló la necesidad de ser cuidadosos en el uso y manejo de las motocicletas. El especialista agregó que esa es la única manera de prevenir quemaduras graves, lo que ocurre principalmente en casos de niños menores de seis años.
Recalcó que el 80 por ciento de los niños se lesionó las extremidades inferiores, particularmente la pierna derecha, y el 18 por ciento las extremidades superiores, especialmente manos. En este último caso, todos los afectados son menores de cinco años.
"En Coaniquem creemos que la forma más efectiva de prevenir estas lesiones es advirtiendo a la población de este peligro para que, conociendo el riesgo, adopte una conducta más segura", afirmó Saavedra.