
Jueves 31 de enero de 2008
El canciller francés, Bernard Kouchner, pidió este jueves al Consejo de Seguridad de la ONU que intervenga en la crisis de Kenia y a la vez que consideró "urgente" ayudar a la población de ese país.
"Tememos que las derivas que vive Kenia le hagan caer en un conflicto sangriento de carácter étnico", aseguró el secretario de Estado galo en un comunicado.
Kouchner señaló que "Francia renueva su confianza" en el ex secretario general de la ONU Kofi Anan, al tiempo que mostró su apoyo en el trabajo de la Unión Africana y del actual secretario general de la ONU "para acabar con la violencia y encontrar una solución política a la crisis".
"En nombre de la responsabilidad de proteger, es urgente acudir en ayuda de la población de Kenia. El Consejo de Seguridad de la ONU debe ocuparse de esta cuestión y actuar", afirmó.
El jefe de la diplomacia francesa apostó por "una solución política" a un conflicto que tiene sus raíces en "la inmensa decepción del pueblo keniano frente a un resultado electoral manchado por irregularidades".
"La solución política debe ser rápida. Las dos partes están ahora ante una responsabilidad histórica: elegir la vía del diálogo o cargar con la responsabilidad de una catástrofe política y humanitaria", dijo.
Kouchner expresó su preocupación por "la violencia que sigue sacudiendo Kenia" y que ha provocado "numerosas víctimas", entre ellas dos diputados de la oposición, y 290.000 desplazados "en un ambiente humanitario preocupante".