
Martes 5 de febrero de 2008
A sólo horas de la decisiva jornada electoral que vive hoy Estados Unidos, los exhaustos aspirantes a la Casa Blanca por los partidos Demócrata y Republicano vivieron ayer el último día de frenética campaña para recabar apoyos. Y, aunque aún no está todo dicho en ambos bandos, la tensión se ha centrado en los dos candidatos opositores al Gobierno de George W. Bush, dado que en el oficialismo las encuestas dan por ganador de las primarias y caucus al senador por Arizona, John McCain.
La batalla demócrata entre Hillary Clinton y Barack Obama se trasladó ayer a los estados de Connecticut y Massachussetts, donde los sondeos arrojan resultados muy estrechos: una encuesta nacional difundida por USA Today-Gallup daba una ventaja de 45% sobre un 44% a la senadora por Nueva York, en desmedro de su homólogo por Illinois. Así, sólo el margen de error, calculado en un 3%, separa a ambos candidatos.
La presión parece ser tal que Clinton debió secarse las lágrimas ayer al presentarse en público en su antigua casa de estudios, la Universidad de Yale, ubicada en la localidad de New Haven, Connecticut.
En tanto, las opciones de Obama parecen haber mejorado en California, el estado más rico de EEUU, tras repuntar en los sondeos de último minuto. Así, su contrincante contaría con el 36% de las preferencias frente al senador afroamericano que subió hasta alcanzar el 34%, cuando la semana pasada eran 17 los puntos porcentuales que los separaban.
Entre los republicanos, el campo parece despejado para McCain, quien hasta el momento tiene una clara ventaja de casi un 20% sobre Mitt Romney, ex gobernador de Massachussetts.
En esta jornada, el voto latino se ha vuelto un codiciado botín. En un país donde existen más de 40 millones de hispanos, los votos de dicha comunidad son decisivos. Eso lo sabe bien la congresista demócrata de origen portorriqueña por Nueva York, Nydia Velásquez, quien ayer pidió el apoyo de los hispanos para Hillary Clinton, la que, en su opinión, "es la candidata más calificada y que más se preocupa de los problemas de los latinos".