
Martes 5 de febrero de 2008
Santiago.- Más de un centenar de manifestaciones contra la guerrilla colombiana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se realizaron ayer en distintas ciudades del mundo, que si bien asumieron un perfil cívico, se convirtieron en una campaña internacional de apoyo al Presidente colombiano Álvaro Uribe.
El Mandatario es cuestionado por familiares de secuestrados y grupos de derechos humanos por su decisión de cercar a las fuerzas opositoras en los lugares donde estarían cautivos los rehenes. Por ello, las expresiones de rechazo a las FARC avalan la política inflexible del Gobierno colombiano frente a las demandas de la guerrilla para lograr un acuerdo humanitario.
La propuesta original de marchar en repudio a los secuestros y la violencia de las FARC surgió por la iniciativa de un ingeniero de Barranquilla (norte), que reunió a 260 mil personas en internet a través de la red Facebook. La campaña creció con el lema "No más secuestros. No más mentiras. No más muertes. No más FARC", y rápidamente se organizaron manifestaciones en Colombia y el extranjero.
El Gobierno de Uribe otorgó permisos a sus empleados y suspendió las clases en los colegios públicos para facilitar la asistencia a las marchas en ciudades como la capital Bogotá, donde se congregaron unas 30 mil personas.
Manifestación en Santiago
En el extranjero, las embajadas y consulados promovieron activamente los eventos, destacando las protestas en Australia, Japón, Francia, Reino Unido y Venezuela, donde los manifestantes gritaron consignas contra el Presidente Hugo Chávez, quien nuevamente oficiará como mediador tras el anuncio de la guerrilla sobre una eventual liberación de tres ex parlamentarios secuestrados desde 2001.
En Chile, la marcha se realizó en la Plaza Loreto -comuna de Las Condes- y congregó a unas 300 personas, en su mayoría colombianos residentes, contando también con la presencia del embajador Carlos Gaitán. El diplomático señaló que la protesta "no es un apoyo para nadie, es una manifestación libre, espontánea, de los colombianos que residen en el mundo entero, diciendo que no queremos secuestros, queremos paz".
De manera similar se expresó el organizador del evento, Nelson Beltrán, quien dijo que "es una reunión civil, no queremos involucrarnos con cosas políticas", aunque destacó el apoyo recibido por "la Intendencia y la Presidenta de la República".
En tanto el diputado DC Gabriel Ascencio, quien asistió a la manifestación con su señora colombiana y sus hijos, explicó que "todo Colombia está apoyando a Uribe, el 80% de los colombianos apoya al Presidente", agregando que las FARC "ya no son los grupos ideologizados de hace treinta años que luchaban por causas políticas. Hoy son grupos de violencia que se financian de distintas maneras, incluso con la droga".
Los familiares de secuestrados y organizaciones de derechos humanos evitaron sumarse a los eventos por considerar que se trataba de un acto político a favor del Gobierno colombiano. "No fuimos, porque no fuimos invitados", señaló el portavoz de Amnistía Internacional en Chile, Sergio Laurentis, agregando que el organismo debe velar por la "imparcialidad en el conflicto".