"Nadia teme a los gatos y vive frente a una iglesia/ Nadia resuelve puzzles y va a mirar los trenes. /Nadia lleva el nombre de una muchacha muerta/ El año que filmaron "Grandes Ilusiones ".
Así versa el poema "Nadia" que el poeta chileno Jorge Teillier, escribió en su amado Lautaro, en 1972. Y que ahora se reencarnará en imágenes y rostros que se comunican a través del lenguaje de raíces.
-¿Qué inspiró este proyecto?
-A mí me enamora la poesía y en particular la de Teillier, porque la encuentro cotidiana. Me gusta esa sensación de aldea que hay en sus versos, cómo te lleva a la infancia: al asombro y a la pureza y luego a la pérdida de esa belleza.
-¿Por qué "Nadia"?
-Porque siento que ella es la tierra, la esencia femenina, es una y muchas a la vez. Porque Nadia es niña, es adulta, es de pueblo. Hay una sensación doméstica en ella que me gusta y me identifica, porque al igual que ella me crié en barrio y anduve a pata pelá en las calles de tierra de Nicaragua. Me encanta esa imagen de la página en blanco, que es recurrente en Teillier. Y la evoco porque al final, Nadia es nadie también, un vacío. Por eso no hay diálogos en la película. Aquí los sonidos del bosque, del agua, de los pies descalzos, son protagonistas.
-La película está protagonizada por ti y por una niña, Maite Rebolledo. ¿Cuál es la historia que quisiste contar?
-Se trata de dos soledades, descalzas y vestidas de blanco: la de una mujer melancólica de 30 años y la de una niña de seis, que anda recolectando flores silvestres con una canastita que se construyó ella misma. La película muestra el recorrido que hacen ambas por separado hasta llegar a encontrarse, en una laguna. En ese momento comienza el juego entre ambas, en las nalcas, en distintos tipos de bosques que encontré en la ruta de los poetas. El problema es que la luz se acaba y nos perdemos... y el bosque y nuestros vestuarios se convierten en ceniza. En fin, ahora voy a montarla junto a Galut Alarcón y pienso mostrarla en junio o julio de este año. ¿El poema? Pienso incluirlo como voz en off.
-¿Es cierto que trabajarás en una película inspirada en cuentos de Lemebel?
-Sí, está basado en un cuento que se llama "La lujuria" y en el libro "La esquina es mi corazón". Se va a filmar ahora en Valparaíso y es una historia hermosamente trágica y onírica. Mi papel es el de una madre joven, pintora y ausente, que tiene un hijo al que no se dedica mucho y cuyo padre es el mismo Lemebel. El proyecto es de Pedro Morales y se llama "Vuelo nocturno". ¿Sabes que voy a trabajar con Gregory Cohen también?
-Una máquina de proyectos, Gregory. ¿En "La Cantata"?
-Sí y en una ópera hip hop, guerrillera y kamikaze que está escribiendo (se ríe). Es un loco delirante él, pero sea lo que sea, me sumo. Ya se lo dije.